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Una “Traviata” bien fiel a la tradición
Soledad de la Rosa, como Violetta, Santiago Burgi como Alfredo y Enrique Gibert Mella como Giorgio Germont en el sufrido acto del sacrificio.
La Asociación independiente Juventus Lyrica concluyó su temporada del décimo aniversario con una producción de «La Traviata», ópera en tres actos (en esta versión en cuatro), de Giuseppe Verdi con libreto de Francesco Maria Piave basado en «La dama de las camelias», de Alexandre Dumas (h.). Obra de múltiples exigencias vocales y escénicas, «La traviata» es icónica en el mundo de la ópera. Aun la gente que no frecuenta los espectáculos líricos posee algunas referencias de ella porque alguna vez ha escuchado sus célebres melodías, ha visto algún video, film o alguna adaptación teatral o cinematográfica de la novela original. Por ello, el compromiso de su puesta en escena es mayor.
Ana DAnna, eje fundamental de Juventus Lyrica, concibió esta vez (ya lo había hecho anteriormente para esta asociación) una versión que se atiene a la tradición, apoyada en los aspectos más emotivos del asunto. Ella misma diseñó un marco escenográfico funcional para los cuatro cuadros (no se explica por qué no haberse ahorrado un invervalo, que extiende ostensiblemente la duración del espectáculo) que le otorgan elegancia a la historia de Violetta Valéry.
Ágil, la dirección escénica expuso con fidelidad la narración original, sin aditamentos extraños, tan del gusto de algunos puestistas. Antonio María Russo dirigió la Orquesta de Juventus con la capacidad musical que se le reconoce y que hace que la obra respire excelencia sonora y sutilezas. La gran protagonista de la noche del estreno fue Soledad de la Rosa en el papel titular. Tierna y sensible, su voz se expande sin limitaciones aparentes, conjugando extensión, afinación, carácter y teatralidad.
Santiago Burgi dio un nuevo paso positivo en su carrera como Alfredo. Su voz es pequeña en volumen pero posee una gran musicalidad que suple esa carencia y actúa con convicción. Enrique Gibert Mella compuso con autoridad su Giorgio Germont, con un «Di Provenza il mar» muy aplaudido. Bien el resto del elenco compuesto siempre por gente joven y competente.


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