"Estamos esperando si por fin vienen los cancilleres o no, si llegan nos vamos a reunir con ellos para informarles lo que ha estado pasando con la falta de cumplimiento de acuerdos hecho por el Gobierno, y que los cancilleres vean si pueden destrancar esto", dijo Roberto Enríquez, representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en el diálogo. La plataforma opositora estaba a la espera de los ministros de Brasil, Luiz Alberto Figueiredo; Colombia, María Ángela Holguín, y Ecuador, Ricardo Patiño, quienes junto al nuncio vaticano Aldo Giordano, actúan como terceros de buena fe.
A principios de semana el Gobierno había anunciado que el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, asistiría a la próxima cumbre. Pero el portavoz de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, informó que "no tiene un viaje". Esto le suma incertidumbre a la continuidad de las reuniones debido a que solicitaban a Parolín como garante.
El secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, afirmó el martes a la noche que el acercamiento iniciado el pasado 10 de abril está en crisis por la falta de respuestas del Palacio de Miraflores y anunció que no habrá nuevas reuniones hasta que se produzca un "gesto".
El secretario adjunto de la MUD, Ramón José Medina, aseguró por su parte que hasta el momento estaba previsto que los cancilleres llegaran hoy, pero que "no hay nada oficial a esta hora". "Si nosotros no podemos reunirnos con los cancilleres por alguna razón, no tendremos más que seguir adelante con las actividades correspondientes de la Mesa (MUD)", dijo Medina.
Pese a que el proceso de diálogo se inició hace más de un mes con el compromiso de reunirse al menos una vez por semana, los encuentros fueron pospuestos ya dos veces, lo que no había permitido avances en los acuerdos.
Maduro señaló que no se retirará de la mesa de diálogo y que espera que la oposición continúe en ella. "Yo no me voy a parar de la mesa de diálogo y espero que los demás no se paren", dijo, y sugirió que la MUD recibe presiones de grupos "extremistas" de Miami para acabar con el ambiente de diálogo.
La oposición señaló que el Gobierno debe tomar decisiones que demuestren que es confiable el mecanismo del diálogo, empezando con muestras de buena fe, como medidas humanitarias para algunos detenidos enfermos, una ley de amnistía para los presos en las manifestaciones y la conformación de una comisión de la verdad que investigue lo ocurrido en las protestas que sea confiable para ambos lados. Después de tres meses, las protestas ya dejaron 42 muertos, más de 700 heridos, decenas de casos de torturas y cientos de acusados por diversos cargos. El Gobierno ya había afirmado hace dos semanas que las protestas fueron derrotadas, pero recrudecieron el jueves con la incursión de la Policía y soldados en tres campamentos que fueron desalojados a la fuerza, deteniendo a más de 140 jóvenes. Ayer fueron arrestados en Caracas unos 90 manifestantes que pedían por la liberación de sus compañeros.
| Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero |


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