30 de junio 2014 - 00:00

Vaivenes de un matrimonio sin amor

Reino Unido presentó su candidatura a la entonces Comunidad Económica Europea en 1961. Dos veces su adhesión fue bloqueada por el presidente francés, Charles de Gaulle. Londres se unió finalmente en 1973, cuando el mandatario dejó el poder.

• Margaret Thatcher, primera ministra conservadora entre 1979 y 1990, llevó la relación a cotas de amor-odio casi insuperables. Pocos meses después de acceder al poder, consiguió rebajar la contribución británica a la caja común europea durante una cumbre en la que resonó una frase: "¡Devuélvanme mi dinero!".

Su discurso en Brujas en 1988, en el que detalló su oposición a una profundización de la construcción europea, es considerado un momento clave del llamado euroescepticismo. "No conseguimos reducir con éxito los límites del Estado en Reino Unido para que luego volvieran a ser impuestos por un súper Estado europeo que ejerce su dominio desde Bruselas", criticó.

La CEE pasó a convertirse en la Unión Europea mediante el Tratado de Maastricht, firmado en 1992, pero el sucesor de Thatcher, el también conservador John Major, obtuvo excepciones a la moneda única y todo el capítulo de protecciones sociales. Ese mismo año, Reino Unido provocó un terremoto monetario al abandonar estrepitosamente el sistema de cambio de las principales divisas europeas.

Major también se opuso en 1994, como actualmente hace Cameron, a la nominación del presidente de la Comisión Europea, por entonces el belga Jean-Luc Dehaene, bajo la misma acusación: ser demasiado federalista. Al final el cargo fue a parar al luxemburgués Jacques Santer.

El laborista Tony Blair llegó al poder en 1997 con la promesa de poner al país en el corazón de Europa, pero fracasó a la hora de obtener el apoyo clave para forzar la entrada de su país en el euro. La participación en la invasión de Irak, liderada por EE.UU., en 2003 también provocó asperezas con sus socios de la UE.

De nuevo el perfil de un candidato a la Comisión Europea, el entonces primer ministro belga Guy Verhofstadt en 2004, motivó un bloqueo británico. Blair se opuso a su nombramiento por considerarlo demasiado federalista. Acabó siendo sustituido por el portugués José Manuel Barroso. "Como mínimo, Cameron mantiene una larga tradición británica", explicó sarcásticamente Verhofstadt.

En 2011, David Cameron vetó un pacto fiscal destinado a atacar la crisis económica en la Eurozona, lo que le valió duras críticas de su socios.

El año pasado, prometió un referendo sobre la pertenencia de Reino Unido en el bloque europeo, que se celebrará previsiblemente en 2017 si los conservadores ganan las próximas elecciones generales. La maniobra es interpretada como una cesión al ala más eurófoba del Partido Conservador, acosado por un grupo populista, el Partido por la Independencia de Reino Unido (UKIP).

Agencia AFP

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