3 de octubre 2012 - 00:00

Valiosas miradas sobre Julio Irazusta

Valiosas miradas sobre Julio Irazusta
Marcelo Lascano (Compilador) «Política e historia en Julio Irazusta» (Buenos Aires: Ed. La Ley, 2012.)

Los hermanos Irazusta, Rodolfo (1892-1967) y Julio (1899-1982) fueron dos personalidades en la política y la cultura del siglo XX. Propusieron una renovación en las ideas y dejaron una obra perdurable que debe ser valorada en la historia de las ideas y la política argentinas. Rodolfo se consagró al periodismo y la creación de partidos que fueran ejecutores de sus ideas. Su hermano Julio lo acompañó siempre, pero se dedicó a la historia y al ensayismo de literatura y pensamiento político.

El economista Marcelo Lascano ha querido contribuir al conocimiento de la obra de Julio Irazusta con un libro que reúne trabajos de otros historiadores, ensayistas o testigos de la obra de Julio Irazusta, como E. A. Acevedo, José Luis Peco, Mario Guillermo Saraví y Enrique Zuleta, entre otros. Enfoques variados, valiosos y complementarios que iluminan las diversas facetas de su obra, su personalidad y su presencia en la vida argentina.

La concepción de la cultura de Julio Irazusta estuvo unida a una visión del pasado nacional y a un proyecto político inseparable de su empresa intelectual. Hizo estudios en la Universidad de La Plata en la época de oro de González, Gómez y Alejandro Korn. Luego viajó a Europa con residencias en Oxford, Paris, España y Roma. A su regreso se sumó a la campaña del periódico «La Nueva República» junto a su hermano y Ernesto Palacio. En la década de los años 40 volvió a su actividad literaria Colaboró con Victoria Ocampo en su revista «Sur» donde publicó su libro «Actores y espectadores» ( 1937), mas tarde su «Ensayo sobre Rosas» (1935 y en colaboración con su hermano Rodolfo «La Argentina y el imperialismo británico» (1833).

onsagrado a la historia sostuvo que su imparcialidad no debía ser manipulada por el oportunismo y pensaba que la política debía surgir de la lección del pasado y que el estudio de los aciertos políticos debía ser la base los nuevos sistemas y programas. Gracias a su formidable capacidad de trabajo en archivos y biblioteca estudió la antigüedad en su libro sobre «Tito Livio» (1951 seguido de otros, como «La monarquía constitucional en Inglaterra» (1970). Su «Balance de siglo y medio» y una «Breve historia de la Argentina» (1981) son otros títulos de una obra copiosa con polémicas como «Perón y la crisis» (1956) con una fundada crítica del gobernante a quien siempre se opuso.

Ahondó en su estudio sobre Rosas y escribió una obra monumental «Vida política de Juan Manuel de Rosas» a través de su correspondencia (1970) en ocho tomos, trabajo que no ha sido superado todavía y que espera una justa valoración de su importancia. También publicó una obra sobre «La política, cenicienta del espíritu» (1977) que para algunos lectores severos es la más grande obra escrita en la Argentina sobre la teoría de vida política

Como su hermano Rodolfo, en la madurez de su personalidad y su obra fueron partidarios de un nacionalismo, universal en lo cultural, republicano, defensor de la independencia económica de la Argentina y en un marco de libertades y derechos inalienables. Ajeno al dogmatismo con que algunos presentaban estas ideas, repudió el sectarismo y se mantuvo siempre ajeno a turbias ambiciones políticas ya desaparecidas. Le repugnaba el sectarismo dogmático y el autoritarismo con que estas tendencias solían presentarse. El caudillo mandón que exigía sumisión y obediencia provocaban en Irazusta un repudio visceral. En 1971 llegó a un sitial en la Academia Nacional de la Historia sin renunciar a sus convicciones pero lejos de los enfrentamientos facciosos. Siempre con un talante generoso, abierto a la enseñanza y el diálogo con los más diversos interlocutores, con un espíritu llano y cordial mas allá de toda pretensión impropia de su auténtico señorío.

Los proyectos políticos de muchos historiadores y políticos se han desvanecido porque están sometidos al inapelable juicio del tiempo. Julio Irazusta generó ideas que serán juzgadas con el tiempo pero que su valor se agrandará a medida que pasen los años y su pensamiento compruebe su acierto en el estudio del pasado y la predicción del futuro.

Andrés Zelaya

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