23 de noviembre 2017 - 00:00

Venezuela, más complicada: defaulteó otros dos bonos

Lo declaró Santard & Poor’s, que además prevé otros impagos en los próximos tres meses. Se dificulta la renegociación de la deuda.

VICTIMIZACIÓN. Al igual que con la escasez de bienes básicos, el Gobierno de Nicolás Maduro adjudica sus problemas financieros a una “persecución”. Esta vez de los mercados internacionales.
VICTIMIZACIÓN. Al igual que con la escasez de bienes básicos, el Gobierno de Nicolás Maduro adjudica sus problemas financieros a una “persecución”. Esta vez de los mercados internacionales.
Caracas - Venezuela fue declarada ayer nuevamente en default parcial por la agencia calificadora Santard & Poor's, esta vez por el impago de dos bonos soberanos, complicando aún más una posible renegociación de su deuda externa. "No realizó el pago de u$s237 millones sobre sus obligaciones con vencimiento en 2025 y 2026", cuyo período de gracia de 30 días venció el martes, subrayó la agencia en un comunicado.

S&P Global Ratings mantiene en "perspectiva negativa" la situación de pago de Venezuela, con reservas internacionales de apenas u$s9.700 millones: "El Gobierno podría incurrir en nuevos impagos o apelar a un canje de deuda, lo que equivaldría al default, en los próximos tres meses", comentó.

S&P y Fitch ya habían declarado la semana pasada a Venezuela y a su petrolera estatal PDVSA en default parcial, por el retraso de varios pagos de capital e intereses de la deuda soberana y de la compañía.

PDVSA -sostén de la deprimida economía de Venezuela, que aporta 96% de las divisas- también fue declarada el 16 de noviembre en default por la Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA) -que reúne a acreedores-, por tres retrasos en sus pagos, lo que activa el proceso de pago de seguros.

Las agencias calificadoras y analistas opinan que las sanciones impuestas por el Gobierno de Donald Trump a Venezuela y varios de sus funcionarios complicarán una negociación de la deuda.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, quien sostiene que Venezuela es un "buen pagador", reiteró que el país es "blanco de una persecución" financiera. Caracas debe cancelar unos 1.400 millones de dólares en lo que resta del año y unos 8.000 millones en 2018.

Si Venezuela no cumple con sus obligaciones, la filial de PDVSA en EE.UU., Citgo, y otros activos podrían ser embargados como parte de un proceso de litigios a los que se expondría, según Eurasia Group. El martes, las autoridades venezolanas detuvieron por presunta corrupción al presidente y a cinco vicepresidentes de Citgo, por haber puesto en garantía a esa empresa en la renegociación de deudas, bajo condiciones "leoninas".

Signo de la crisis económica, el Comité de Subastas del sistema de divisas que otorga dólares a una tasa de cambio controlada (Dicom), anuló la subasta del pasado 31 de agosto debido a la imposibilidad de liquidar a las personas que fueron adjudicadas, informaron ayer medios locales. Según numerosos expertos, el Gobierno sacrificó las asignaciones de divisas al sector privado para destinar el dinero a pagar la deuda externa, un compromiso capital para que el Estado pueda seguir financiándose.

Agencias AFP y EFE

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