En medio de la pulseada por la despenalización del aborto en el Congreso, María Eugenia Vidal mantuvo un encuentro ayer con el papa Francisco en la residencia de Santa Marta, en El Vaticano, donde analizaron, además, la situación social de la provincia de Buenos Aires y del país y la lucha contra el narcotráfico y las adicciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De la reunión -que arrancó a las 17 de Roma y duró poco más de una hora- participaron además la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley; el jefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai (esposo, además de la funcionaria de Mauricio Macri), y el secretario General de la Gobernación, Fabián Perechodnik.
La cita quedó marcada por el hermetismo, y tampoco trascendieron fotografías oficiales. "Fue una reunión privada", dijeron desde filas gubernamentales ante la consulta de este diario.
El encuentro con el Sumo Pontífice se produjo en una jornada que arrojó señales claras desde Buenos Aires, al encabezar la vicepresidente Gabriela Michetti en la Plaza del Congreso un acto en el que se fotografió junto a diputados y senadores de Cambiemos y ministros del Gobierno para expresar su rechazo a la despenalización del aborto, que se debatirá en la Cámara de Diputados el 13 de junio, a final abierto.
Al terminar el acto, Michetti mencionó adhesiones a la postura "en favor de la vida" de, entre otros, la propia Vidal y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
La cumbre en el Vaticano de ayer se produjo además tras la designación del exrector de la Universidad Católica Argentina, Víctor Fernández, -un hombre muy cercano al Papa- como sucesor de Héctor Aguer (uno de los prelados que mayor activismo contra la despenalización del aborto) en el Arzobispado de La Plata.
Vidal viajó sola el pasado miércoles a Europa en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, para encontrarse luego con Stanley y Salvai. Los tres tienen una relación previa con el Sumo Pontífice, cuando eran funcionarios del Ministerio de Desarrollo social porteño, y Jorge Bergoglio era el arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires.
Dejá tu comentario