Violencia estudiantil

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El partido entre Estudiantes y Banfield duró sólo 11 minutos y en ese tiempo pasó de todo. A los 3 minutos cayó la primera bomba de estruendo detrás del arco de Christian Lucchetti. A los 9, Jonatan Gómez desbordó por derecha y le dio el gol a Hernán Rodrigo López, un ex Estudiantes y a los 11 cayó la segunda y definitiva bomba de estruendo, que esta vez aturdió a Lucchetti que no quiso seguir en estas condiciones.

Se vio claro que la barra de Estudiantes quería suspender el partido y el que primero lo vio fue Juan Sebastián Verón que se insultó con algunos hinchas (alambrado de por medio) y le dijo a uno «si no te bajás, voy yo y te cago a trompadas». El propio Verón denunció que «todo estaba preparado»: «Cuando a los 3 minutos cayó la primera bomba de estruendo nos dimos cuenta que había algo raro. Por una pelea de facciones se nos cortó la posibilidad de revertir un mal momento y no se le permitió ver el partido a los verdaderos hinchas que hacen un esfuerzo para apoyarnos en este mal momento».

El médico de Banfield, Pablo Pechervsky, informó que Lucchetti sufrió «un traumatismo acústico por una bomba de estruendo, que lo dejó mareado. No se pudo poner bien dentro del campo de juego, pero en los vestuarios ya estaba mejor».

Juan Manuel Azconzábal, que debutaba como DT interino de Estudiantes, destacó: «Esto se salió de los cauces normales. Es increíble que nos hagamos mal entre nosotros. No puedo hacer un análisis de lo que sucedió». El lateral de Banfield Ariel Broggi rescató: «Lamentablemente así no se puede jugar. Los muchachos de Estudiantes en ningún momento nos pidieron seguir el partido, tuvieron una muy buena actitud». Decide el Tribunal de Disciplina y el partido deberá seguir, pero a Estudiantes pueden descontarle 3 puntos y al equipo de La Plata, puntos no le sobran.

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