El sector energético explicó casi el 54% del superávit comercial argentino durante septiembre de 2026, consolidándose como uno de los principales motores de generación de divisas del país. Según los datos del Intercambio Comercial Argentino (ICA) publicados por el INDEC, la energía registró un saldo positivo de u$s1.600 millones, frente a un superávit comercial total de u$s2.976 millones.
La energía y el giro en la balanza comercial: Argentina pasó de importar u$s40 millones, a exportar más de u$s10.000 millones al año
El sector energético registró un saldo positivo de u$s1.600 millones en septiembre y sus exportaciones crecieron 89,1% interanual, impulsadas principalmente por el petróleo. En los primeros nueve meses de 2026 acumuló un superávit de u$s9.427 millones, mientras la industria proyecta un impacto económico de hasta u$s35.000 millones por el desarrollo de Vaca Muerta.
Las exportaciones de combustibles y energía aumentaron u$s840 millones respecto del mismo mes de 2025, hasta alcanzar los u$s1.781 millones.
El resultado estuvo impulsado por un fuerte crecimiento de las exportaciones de combustibles y energía, que alcanzaron u$s1.781 millones, un 89,1% más que en septiembre de 2025. El principal producto exportado fue el petróleo crudo, con ventas externas por u$s1.127 millones, equivalentes al 11,2% de todas las exportaciones argentinas del mes. De esta manera, el desarrollo de los hidrocarburos, con Vaca Muerta como principal protagonista, continúa ganando importancia en las cuentas externas.
El boom de la energía provocó un giro histórico en la balanza comercial, cambiando a la Argentina de ser un país importador a exportador. En diciembre de 2023, la diferencia era desfavorable en cerca de u$s40 millones anuales.
La relevancia económica del sector había sido destacada días atrás por Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), durante el evento de Ámbito Debate sobre Energía y Minería. Allí estimó que la diferencia económica para el país entre contar con los recursos de Vaca Muerta o depender de importaciones energéticas podría acercarse a los u$s35.000 millones anuales, al considerar tanto los ingresos por exportaciones como las compras externas que se evitarían.
Las exportaciones energéticas crecieron casi 90% y el petróleo lideró las ventas
Los datos de septiembre reflejan una fuerte aceleración de las ventas externas del sector. Las exportaciones de combustibles y energía aumentaron u$s840 millones respecto del mismo mes de 2025, hasta alcanzar los u$s1.781 millones.
El incremento interanual del 89,1% convirtió a la energía en uno de los rubros de mayor expansión del comercio exterior argentino durante el período.
Además, el sector representó el 17,7% de todas las exportaciones nacionales de septiembre, que totalizaron u$s10.036 millones.
Dentro de las ventas energéticas, el principal producto fueron los aceites crudos de petróleo, con exportaciones por u$s1.127 millones.
Esto significa que el petróleo crudo explicó aproximadamente el 63% de las exportaciones energéticas del mes, reflejando el creciente protagonismo de la producción petrolera dentro del intercambio comercial del país.
En contraste, las importaciones energéticas alcanzaron los u$s181 millones, con una suba interanual de apenas 3,5%.
La diferencia entre exportaciones e importaciones permitió alcanzar el superávit sectorial de u$s1.600 millones.
La magnitud de este resultado adquiere mayor relevancia al compararlo con la balanza comercial argentina: de cada u$s100 de saldo favorable registrado en septiembre, aproximadamente u$s54 correspondieron al sector energético.
El superávit energético acumuló u$s9.427 millones en nueve meses
La mejora de septiembre profundizó una tendencia que se observa desde comienzos del año. Entre enero y septiembre de 2026, las exportaciones energéticas sumaron u$s12.452 millones, un crecimiento interanual del 56,6%.
Durante ese mismo período, las importaciones del sector alcanzaron los u$s3.025 millones, con un incremento del 10,1% respecto de 2025. De esta manera, el superávit energético acumulado llegó a u$s9.427 millones.
El resultado representa aproximadamente el 44% del superávit comercial total argentino, que alcanzó u$s21.198 millones durante los primeros nueve meses del año.
También muestra una participación creciente del sector en el comercio exterior: las ventas de combustibles y energía representaron el 16,1% de las exportaciones nacionales, mientras que las compras externas del rubro explicaron apenas el 5,4% de las importaciones totales.
Esta diferencia entre la participación exportadora e importadora es uno de los factores que explican la contribución de los hidrocarburos al saldo comercial positivo.
Estados Unidos y Chile, los principales compradores de energía argentina
El crecimiento de las exportaciones también se refleja en los destinos comerciales. Durante los primeros nueve meses de 2026, Estados Unidos se consolidó como el principal mercado para las exportaciones energéticas argentinas, con compras por u$s3.046 millones. El monto representó un crecimiento interanual del 16,4%.
En segundo lugar se ubicó Chile, con importaciones de energía argentina por u$s2.304 millones, un aumento del 5,4% respecto del mismo período del año anterior.
Entre ambos países concentraron aproximadamente u$s5.350 millones en ventas energéticas argentinas.
La importancia de estos mercados refleja las oportunidades comerciales para el petróleo y el gas argentinos, aunque sus dinámicas de abastecimiento son diferentes.
En el caso de Estados Unidos, el intercambio está especialmente vinculado con el mercado petrolero, mientras que Chile constituye un destino regional relevante para las exportaciones de gas natural, además de otros productos energéticos.
Ernesto López Anadón: el impacto de Vaca Muerta puede acercarse a u$s35.000 millones
El avance de las exportaciones coincide con las perspectivas que trazó Ernesto López Anadón durante su participación en Ámbito Debate sobre Energía y Minería.
El presidente del IAPG destacó que la Argentina se está aproximando a una producción de un millón de barriles de petróleo diarios, mientras que el consumo interno ronda los 600.000 barriles.
En ese contexto, explicó que el crecimiento de la producción petrolera tiene cada vez más como destino los mercados internacionales.
La expansión de Vaca Muerta no solamente permite incrementar los volúmenes disponibles para exportar, sino que también evita que Argentina deba importar hidrocarburos para abastecer su demanda.
López Anadón planteó que, sin el desarrollo no convencional y frente al declino de los yacimientos tradicionales, el país podría enfrentar necesidades de importación energética de entre u$s20.000 millones y u$s25.000 millones anuales.
A esa diferencia sumó el superávit comercial que permite generar la producción local.
“La diferencia es de casi 35.000 millones, es un impacto enorme para Argentina”, aseguró el titular del IAPG durante el encuentro.
El monto constituye una estimación contrafáctica planteada por el dirigente sectorial: no representa divisas efectivamente ingresadas ni debe confundirse con el superávit energético registrado por el INDEC.
Vaca Muerta acerca al sector al millón de barriles diarios
El aumento de las exportaciones está acompañado por una expansión de la producción petrolera. Según el último Informe Mensual de Indicadores Oil y Gas Argentina de Aleph Energy, en agosto el país alcanzó un récord histórico de 943.000 barriles diarios de petróleo, un crecimiento mensual del 2,5%.
El incremento estuvo explicado íntegramente por los desarrollos no convencionales, cuya producción creció 4,2%, mientras que los yacimientos convencionales registraron una caída del 1,3%.
El shale oil ya representa aproximadamente el 71% de la extracción nacional y la Cuenca Neuquina concentra cerca del 80% de todo el petróleo producido en el país.
Este avance constituye la base productiva del crecimiento de las exportaciones y permite comprender por qué el sector energético está ampliando su participación dentro del comercio exterior.
En Ámbito Debate, López Anadón también destacó el aumento de las inversiones en proyectos de perforación, oleoductos, plantas de tratamiento y desarrollos de gas natural licuado (GNL).
El directivo sostuvo que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) contribuye a acelerar iniciativas que requieren elevados desembolsos iniciales y largos períodos de ejecución.
Desde su perspectiva, la infraestructura necesaria para expandir la producción y llevarla hacia los mercados internacionales constituye uno de los factores centrales para sostener el crecimiento de la industria.
El superávit energético se acerca a los u$s10.000 millones previstos para 2026
Durante su participación en Ámbito Debate, López Anadón había proyectado que Argentina podría finalizar 2026 con un saldo energético favorable de aproximadamente u$s10.000 millones.
Los datos del INDEC conocidos posteriormente muestran que el superávit acumulado ya alcanzó u$s9.427 millones al cierre de septiembre, por lo que quedó a u$s573 millones de aquella estimación, con tres meses todavía pendientes para finalizar el año.
No obstante, la evolución del saldo comercial energético dependerá tanto del volumen exportado como de los precios internacionales del petróleo y del gas, además de las necesidades de importación del mercado interno.
La creciente disponibilidad de crudo destinada a exportación, junto con los proyectos de ampliación del transporte y la infraestructura de evacuación, serán factores determinantes para el desempeño del sector.
El resultado de septiembre refuerza una transformación en la estructura del comercio exterior argentino: la energía pasó de ser una actividad con fuertes necesidades de importación a representar una proporción significativa del superávit comercial.
Con exportaciones que crecieron casi 90% interanual y una participación superior a la mitad del saldo favorable de septiembre, el desempeño del sector muestra la importancia que adquirió Vaca Muerta en la generación de divisas y el abastecimiento energético nacional.

