3 de febrero 2020 - 00:00

Adiós a Mary Higgins Clark, la "Agatha Christie del Bronx"

Tenía casi cincuenta años cuando editó su primer policial y no tardó en volverse millonaria.

higgins clark. En la línea de Agatha Christie y Daphne du Maurier.

higgins clark. En la línea de Agatha Christie y Daphne du Maurier.

Mary Higgins Clark, conocida como “la reina del suspenso” por sus novelas con las que vendió más de 100 millones de ejemplares, murió anteanoche a los 92 años. Sus libros, que continuó escribiendo hasta hace apenas un año, abordaban historias relacionadas con secuestros, amenazas, asesinatos en serie, presuntos filicidios y fraudes, inspirada en la línea de de Agatha Christie y Daphne du Maurier. Desde su primer éxito con “¿Dónde están los niños?” (1975, en el que un delincuente secuestra los dos hijos de una joven madre, mientras que el padre comienza a sospechar una complicidad de ella con el secuentrador), escribió unas cincuenta novelas.

Clark había nacido en Nueva York, en el Bronx, el 24 de diciembre de 1927, en el seno de una familia modesta de origen irlandés, y el interés por la escritura le llegó cuando era muy pequeña, a los siete años, “A los nueve ya era una lectora asidua de las páginas de policiales. Lo que hacía entonces era tapar los dos últimos párrafos de la noticia para imaginar el desenlace del caso antes de leerlo. Aún lo hago de vez en cuando”, dijo alguna vez. “Sabía que tenía talento. Cuando tenía quince años, elegía ropa que me pondría cuando me convirtiera en una exitosa escritora. Estaba segura de que lo lograría”, sostuvo.

Pero la muerte de su padre la obligó a trabajar desde los 15, y postergar su deseo de dedicarse a la escritura. En ese momento Clark tenía dos hermanos y debió buscar trabajo para sostener a la familia. Se desempeñó como telefonista del Hotel Shelton de Manhattan -donde dijo haber escuchado conversaciones íntimas de Tennessee Williams-, fue empleada en una agencia publicitaria de los tiempos del boom de Madison Avenue y recorrió el mundo como azafata de Pan Am.

Posteriormente dejó ese trabajo y contrajo matrimonio con Warren Clark, a los 20 años, con quien tuvo cinco hijos, pero quince años después quedó viuda. La desgracia continuó marcando su vida al morir su hermano mayor, afectado de una meningitis, y por el accidente de un sobrino, de 15 meses, que murió al caerse de una ventana. Para mantener económicamente a la familia, intentó vender sus relatos cortos, pero recibió cerca de 40 cartas de rechazo de las editoriales hasta que consiguió ser publicada.

Después de empezar con relatos cortos, series para la radio, y una biografía de George Washington, publicada pero sin éxito, inició su carrera como escritora de policiales. “¿Dónde están los niños?” resultó un éxito desde su publicación, continúa reeditándose en la actualidad, y está en su 75ª edición. Jill Clayburgh interpretó el papel protagónico en cine. Su siguiente obra, “Un extraño acecha”, (1977) la convirtió en millonaria. Las protagonistas de sus novelas son heroínas fuertes en escenarios neoyorquinos que transitan relatos en los que subyacen historias con una fórmula electrizante. Sobre su proceso creativo había relatado: “Cuando tengo una idea para un libro, tengo que encontrar quiénes son los personajes, les hago perfiles, sé cómo se visten, cuáles son sus pasatiempos. Reescribo las primeras cincuenta páginas una y otra vez”.

En 2000 la escritora sorprendió con “Tres días antes de Navidad”, una novela policial firmada con su hija Carol, con quien publicó otras cuatro obras. Muchas de sus novelas de misterio fueron adaptadas a la televisión o al cine como “¿Dónde están los niños?”, “Un extraño acecha” o “Perseguida por toda la ciudad”. En 1996 contrajo matrimonio con el influyente empresario John Conheeney y pocos años después publicó sus memorias, “Entre ayer y mañana” (2003), en las que manifestó que escribiría hasta su muerte porque “si ganar la lotería hace feliz un año, hacer lo que se ama hace feliz toda una vida”.

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