ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

6 de marzo 2011 - 22:38

Ante 45 mil personas, Shakira desplegó su pop de calidad

ver más
Shakira cantó para 45 mil personas
El estadio Puerto Madero cobijaba a 45 mil personas de todas las edades. Jóvenes fanáticos y padres que acompañaban a sus hijos niños o adolescentes se acomodaron entre la platea y el campo de la generosa extensión del recinto. Así, en el marco del Personal Pop Festival una cabellera rubia envuelta en un vestido fucsia, con capucha incluida, desató la euforia de los presentes.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Shakira ingresó pasadas las 21.40 por un camino que, hasta llegar al escenario, le permitió tomar contacto con su público, en medio de una versión "a capela" de "Pienso en ti".

El desarrollo del show incluyó una veintena de temas -mayoría de hits-, cuatro cambios de ropa y mucho baile. La colombiana -descalza durante prácticamente todo el concierto- desplegó sus conocidos movimientos de cadera, entrelazados con una sensualidad extrema que ya es su marca registrada.

"Finalmente en Buenos Aires iniciando nuestra gira latinoamericana en Argentina. No hay nada como cantar en casa. Mi único deseo es que esta noche se diviertan. Estoy aquí para complacerlos. Así que recuerden: Buenos Aires, esta noche soy toda tuya". Estas palabras -casi las únicas de la noche- bastaron para describir lo que sería el recital que vendría, donde sonidos de pop se mezclaron con típicos acordes latinoamericanos, árabes y españoles. Así fue la fusión que la creadora de "Pies descalzos" propuso con notable éxito.

La lista de canciones evadió aquel disco e incluyó parte de la discografía que la artista lanzó a partir de 1998 con "¿Dónde están los ladrones?". Así, hubo lugar para "Te Dejo Madrid", "Si te Vas", "Suerte" e "Inevitable", ésta última definida por la cantautora como una de sus "favoritas".

Más tarde fue el turno de una impecable versión de "Nothing else matters" de Metallica, acompañada de un bombo y de una cajón. Al igual que con "Gitana", Shakira repartió por cada rincón del escenario coreografías que fusionaban un particular zapateo con palmas y sus clásicos pasos de baile.

Si bien la baladas marcaron los momentos románticos de la velada, la mayor parte del tiempo fue de éxtasis y movimiento: "La Tortura", "Ciega Sordomuda", "Loca", "Loba" y "Ojos Así", fueron claros ejemplos de esta situación. Niñas y "no tan niñas" sabían cada coreografía de memoria y las exhibieron sobre los hombros de los extenuados padres unas, y en el campo las otras.

Luego de 17 temas la colombiana amagó una despedida que duró unos pocos minutos y regresó con "Antes de la Seis". Con las dos canciones siguientes ya no cabían dudas: el sábado en el estadio era una verdadera fiesta. "Hips Don't Lie" y "Waka Waka" coronaron una noche donde el pop, ese género tantas veces menospreciado, sacó a relucir lo mejor de sí mismo. La anfitriona demostró a dos años de su último show en Buenos Aires que su voz no se parece a ninguna y que su entrega en las tablas es total. También es digno de resaltar un mérito que no está presente en demasiados intérpretes: anoche el baile no le quitó calidad a la música, y eso habla de una artista completa. Por eso, dos horas después de su entrada, la colombiana se retiró aún más ovacionada.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias