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9 de junio 2006 - 00:00

Avatares de la TV

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  • El miércoles, en «El regalo de tu vida», Marcelo Tinelli (foto) tuvo que hacer malabares para que las cosas le salgan como de costumbre (hacer llorar al homenajeado, al televidente y llorar él mismo). La elegida era Carmen, una española de 77 años que desde que vino a la Argentina, en 1951, no veía a su hermana Divina. Carmen fue llevada por otro hermano -el «cómplice»- a ver la revista de Gerardo Sofovich «Más que diferente». Antes de interrumpir la función y aparecer desde el estudio en pantalla gigante, Tinelli ya empezó a lagrimear imaginando el «momento fuerte» del reencuentro de las dos hermanas (ése era el regalo, naturalmente) y preocupándose porque Carmen «esté contenida», no fuera cosa que le diera un infarto, por ejemplo. Primero le mostraron un video con Divina hablándole a su hermana entre hipos de llanto. Lejos de emocionarse, Carmen exclamó «¡Qué gorda que está!». Eficazmente acicateada, un rato después se puso a llorar ella también y un Tinelli aliviado explicó: «¿vieron lo que dijo desde la emoción y el amor? En momentos así uno dice lo primero que le sale».

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  • Más de gordura. En un segmento sobre las mujeres y el Mundial en «RSM» de «América», incluyeron una declaración de Maju Lozano (co-conductora con Mariana Fabbiani) en su programa de cable. Lozano se reconoció como «un toro» por su gordura, lo que generó un apasionante debate sobre su contextura física. Luego utilizaron el efecto «Susana Giménez» y afinaron la pantalla. Más tarde en «Duro de domar» también se disertó sobre la gordura o no de Carmen Barbieri y Zulma Faiad, protagonistas de un informe sobre la rivalidad que las enfrenta. Divirtieron los cruces de ambas mujeres tras el concurso de Marcelo Tinelli «Bailando por un sueño», donde ganó Barbieri y enojó a un miembro del jurado: Faiad, quien aseguraba no haberla votado.   

  • El fuerte de «Duro de domar» es la gracia de Roberto Pettinato, las imperdibles notas y el mini, que en el último capítulo fue «el mini alemán» en obvia alusión al Mundial. En cambio, el panel decae más con la última adquisición del ciclo: el reincidente Gustavo Noriega que sólo regresó a la pantalla de «Canal 13» gracias a que el «Chavo» Fucks viajó a Alemania. La incorporación de Noriega nivela para abajo un panel de por sí flojo. Hasta habla menos que el personaje mudo Edgard.

  • Mario Pergolini sigue divirtiéndose con burlas a su rival, Marcelo Tinelli. Primero, las «Kukarachas» nominaron al conductor de «Showmatch» como «mejor actor dramático» por sus reiterados llantos en todos los segmentos «emotivos» de su programa y luego pusieron en duda la manipulación de los resultados de «Bailando por un sueño». No fueron los únicos pues ése -la puesta en duda de los concursos- es el nuevo tema de los programas de chismes «Intrusos» y «Los profesionales», de Viviana Canosa. La perdedora del concurso de Tinelli, Mirta Lima (bailaba con Dady Brieva y perdió contra Carmen Barbieri y Cristian Ponce) pasó por el ciclo de Canosa para hacer su descargo. Su tristeza quizá haya sido matizada ayer a la tarde, cuando la recibió Aníbal Fernández en su despacho. El encuentro sirvió para que el funcionario ofreciera ayuda en el proyecto frustrado tras la derrota en el programa de Tinelli: una fundación de ayuda a mujeres víctimas de violación.   

  • El anecdotario de Carlos Bilardo es realmente inagotable. El miércoles de madrugada, se lo vio en el programa que conduce el movedizo «Zorrito» Von Quintero por MTV. Allí contó al menos dos anécdotas imperdibles. La primera, recordando que cuando él tomó la dirección técnica del seleccionado nacional, hacía 13 años que no se le ganaba a Brasil, gran candidato del Mundial que empieza hoy. Su solución: «Usted tiene que querer al rival; para ganarle no lo tiene que odiar porque si lo odia, pierde. Entonces, fui a una disquería, compré todo lo que había de Brasil y todo el día les metía samba, samba y samba a los jugadores en los entrenamientos; también les repartí casetes para que escuchen en el auto. Así fue como les perdieron el respeto a los brasileños y pudimos ganarles». La otra, cuando en Italia '90, la selección perdió de entrada: «Caniggia trajo un sastre. Usted ve cómo me visto yo, de marroncito, todo sobrio, y este tipo me trajo todo un colorinche. 'Póngase esto con esto, así va a ganar', me dijo.Yo le hice caso y empezamos a ganar. Entonces el tipo me hizo un frac muy lindo que yo tenía que usar en la final. No me animé ¡cómo iba a salir a la cancha con un frac!». Como todos sabemos, Argentina ese año perdió la copa del mundo por un penal a tres minutos de que termine ese partido.
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