18 de septiembre 2007 - 00:00

Avatares de teatro

  • Los artistas del Théâtre du Soleil sedujeron al público no sólo por su desempeño en «Les éphemères» (que fue despedido con ovaciones) sino además por la amabilidad con que atendieron a todos los actores que se les acercaban en los intervalos de cada función. La presencia de Ariane Mnouchkine sirvió para ratificar, una vez más, que los artistas más sabios son también los más generosos. La directora siempre estuvo disponible tanto para la prensa como para el público y en la última función del domingo permitió ingresar a la sala a todos «los desesperados» que no habían conseguido entrada.

  • En cambio, hubo menos suerte con la compañía de Pippo Delbono. Muchos huyeron despavoridos ante las divagantes incursiones escénicas de este artista en «Il silenzio» (junto a un elenco numeroso) y en el unipersonal «Racconti di giugno». El artista italiano venía avalado por elogiosas críticas, una presencia permanente en Festivales Europeos (el de Avignon entre otros) y la certeza de ser uno de los actores de teatro más populares de Italia. Nada hacía suponer que sus espectáculos fueran tan desprolijos, erráticos y sujetos a los exabruptos ególatras de Delbono, quien desde su papel de narrador irrumpía en escena, a veces para vociferar en forma atronadora frases sueltas. En lo que respecta a su unipersonalautobiográfico, más allá del interés que pudiesen despertar sus confesiones (en relación a la droga, el sexo y su vocación teatral) lo que en verdad molestó a los espectadores fue que llegase a la función veinticinco minutos tarde y se jactara de ello. También desagradó al público que se sacara la camisa y mostrara su panza para luego afirmar: «¡Ah, qué asado que me comí!». Luego criticó la frialdad del público (se refería a la función de «Il silenzio» de la noche anterior): «¡Son más difíciles de contentar que los franceses!», se quejó.

  • Otro de los espectáculos más ovacionados, incluso por aquellos que no frecuentan la danza, fue «Zero degree» creada e interpretada por dos excelentes bailarines, el inglés de origen pakistaní Akram Khan, y el belga de origen marroquí Sidi Larbi Cherkaoui, con dramaturgia de Guy Cools.

  • Ayer se puso finalmente en marcha la intervención urbana «Línea azul» perteneciente al Proyecto Cruce. Hasta ahora, sólo en el área que afecta al túnel de conexión entre la Línea A y la Línea C de subterráneos (Estación Lima). Todavía no se pudo llevar a cabo la iluminación de un vagón de la línea B, debido a la rotura de una de sus puertas. Según el diseñador de luces Gonzalo Córdova, el problema ya estaría solucionado hoy.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar