Coldplay y Lil Wayne fueron los grandes ganadores en la noche de los Grammy

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La banda inglesa Coldplay y el rapero norteamericano Lil Wayne fueron los principales ganadores en la edición número 51 de los premios Grammy que se entregaron en la ciudad de Los Angeles.

El cultor del rap, Wayne, ganó tres distinciones entre las que se encuentran: Mejor interpretación solista de rap y Mejor interpretación por un dúo o grupo de rap.

Por su parte Coldplay, obtuvo el galardón a Canción del Año por su hit "Viva la Vida".

Otros ganadores de la velada fueron: Jennifer Hudson por el mejor álbum y el dúo del ex Led Zeppelin, Robert Plant con Alisson Krauss por su disco "Raising sand".

En cuanto a los Grammy latinos, el colombiano Juanes ganó con su álbum "La vida... es un ratico", José Feliciano obtuvo el Grammy al mejor álbum latino tropical por "Señor Bachata" y Wisín & Yandel el de música urbana por "Los extraterrestres".

Los Tigres del Norte se llevaron el premio al mejor álbum de música norteña por "Raíces", Joan Sebastian ganó al mejor álbum banda de música mexicana por "No es de madera" y Mariachi Los Camperos de Nati Cano y Mariachi Divas empataron en la categoría de mejor álbum regional mexicano por "Amor, dolor y lágrimas: Música ranchera" y "Canciones de amor".

Finalmente los Jaguares lograron el galardón al mejor álbum latino de rock o música alternativa por la placa "45".

En cuanto a la ceremonia, fue una gran fiesta y ni siquiera el arresto de la estrella Chris Brown por una presunta agresión a su novia Rihanna pudo amargar el festejo.

Hubo gran cantidad de emociones, cierta influencia británica, dúos insólitos y alguna que otra vuelta al pasado en la noche más celebrada de la industria de la música en Estados Unidos.

El evento más importante del año para la música dio inicio con U2, que interpretó la canción "Get on Your Boots", de su nuevo álbum "Not Line on the Horizon". Delante de una gran pantalla, Bono le dijo al público que "el futuro necesitaba de un gran beso".

Whitney Houston, que presentó el primer galardón de la noche, aprovechó la coyuntura para bromear con el cantante irlandés por no haberse puesto las botas y mostrar la pierna al público. Después, la cantante y actriz se fundió en un emotivo abrazo con la ganadora del premio al mejor álbum de R&B, Jennifer Hudson, que hace unos meses perdió a su madre, su hermano y su cuñado en un asesinato.

La ganadora de American Idol y de un Oscar lucía un traje blanco. Houston, que no soltó el bolso en ningún momento (quizá haciendo alusión a su personaje de la película "Sex and the City"), le dedicó el gramófono de oro a su familia en el cielo con lágrimas en los ojos.

Minutos después, con un traje negro de brillantes, la cantante entonó "You Pulled me Through", que inevitablemente volvió a llevar a la artista al llanto.

Fue un gran desfile de artistas pero también hubo ausencias. Rihanna y su novio Chris Brown, que figuraban entre los artistas que amenizarían la noche, anunciaron a última hora que no estarían presentes. En lugar de interpretar el tema "Forever" delante de la multitud, Brown tuvo que declarar en una comisaría de Los Angeles por una presunta agresión a su compañera sentimental la noche anterior. Fue dejado en libertad tras pagar una fianza de u$s 50 mil. 

Salieron al rescate de esta pareja Justin Timberlake y su ídolo de Memphis, el reverendo Al Green, que con "Lets Stay Together" calentaron una velada que llegaba cargada de eventos musicales originales, como no podía ser de otra forma.

Después empezó la reconquista británica con la actuación del líder de Coldplay, Chris Martin, que sentado frente a un colorido piano protagonizó un dueto con el rapero Jay-Z. Sin abandonar el escenario, el británico salió corriendo en dirección contraria para unirse al resto de su banda e interpretar la que sin duda fue la canción del año, "Viva la vida", uno de los temas más celebrados por el público asistente.

Will Champion, el baterista de este cuarteto formado en Londres que además se alzó con el reconocimiento como mejor álbum de rock, se excusó con Paul McCartney por reciclar las mismas chaquetas que lució John Lennon en su álbum "Srt. Peppers Lonely Hearts Club Band".

La representación británica llegó a su máximo esplendor con Paul McCartney, el ex Beatle que supo transportar a la audiencia a los años sesenta con el tema "I saw you standing there". Lo acompañó Dave Grohl en la batería, de Nirvana.

Nueva Orleans también tuvo su homenaje por parte de Lil Wayne, ganador de un Grammy en la categoría de mejor álbum de rap. El tema que protagonizó junto a Robin Thicke sirvió para mostrar las imágenes de la tragedia tras el paso del huracán Katrina hace ya tres años.

También hubo caras conocidas del mundo del cine, como Samuel L. Jackson, que se encargó de presentar un dueto poco habitual: el formado por Justin Timberlake, ganador de seis Grammys, que tocó el piano al lado de T.I. El rapero reconoció que trabajar con Timberlake "le había enseñado a dirigirse a otro tipo de audiencia".

El presidente Barack Obama y su familia, que últimamente aparecen en todas partes, también sonaron en la ceremonia. Se acordó de ellos el presidente de la Academia Nacional de las Artes y Ciencias de la Grabación de Neil Portnow.

Uno de los platos fuertes de la noche fue Neil Diamond, que recibió el galardón de "Persona del Año". El cantante estadounidense interpretó la famosa "Sweet Caroline".

Sólo queda el interrogante de si toda esa abundancia de ritmos y artistas habrá logrado subir los índices de audiencia que esperaba la Academia para una ceremonia que viene perdiendo encanto, según algunos críticos.

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