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4 de diciembre 2007 - 00:00

England: la poesía en la arquitectura

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«Aquasum Lido, St. Julians», uno de los proyectos del arquitecto y poeta Richard England que evidencian su búsqueda de una arquitectura metafísica y su relación con otras expresiones.
"La tradición es el alfabeto, la forma es el lenguaje y la arquitectura es el poema. Un arquitecto sensible tiene manos que ven y ojos que sienten". No es extraño que estos conceptos los sostenga Richard England, reconocido arquitecto que además es poeta y vive en Malta, un archipiélago en la mitad del Mediterráneo.

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La República de Malta es una pequeña isla densamente poblada del sur de Europa. Debido a su situación estratégica ha sido gobernada y disputada por distintas potencias a lo largo de los siglos. Desde los lejanos dominios de fenicios, griegos, cartagineses, romanos y árabes, hasta la más reciente colonización británica.

La rica historia del archipiélago maltés es conocida por sus Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén que gobernaron la isla durante más de 200 años. La Orden había sido fundada en Palestina en el siglo XI para atender a los peregrinos que iban a Jerusalén, pero expulsados los cristianos en 1291, los Caballeros se trasladaron a Chipre, luego a Rodas y, por último, se establecieron en Malta en 1530, donde permanecieron hasta la invasión napoleónica de 1798.

La Catedral de San Juan construida en 1577 exhibe «La decapitación de San Juan», de Michelangelo da Caravaggio quien vivió unos meses en la isla.

Como parte del Tratado de París, en 1814, Malta pasó a pertenecer al Imperio Británico y fue usada como puerto de escala hacia la India, y cuartel de la flota hasta la década de 1930. Desempeñó también un papel importante durante la Segunda Guerra Mundial por su situación estratégica.

El inglés es el idioma oficial pero su mentalidad es también mediterránea, y su cultura refleja las variadas influencias de los países que la gobernaron.

En 1964 obtuvo su independencia y desde 2004 adhirió a la Unión Europea. «En aquellos años sesenta hubo algo en el aire. La independencia de repente hizo que nos interesáramos por nuestra identidad cultural y nuestras raíces», recuerda England.

  • Fascinación

    Sus obras ponen de manifiesto la honda fascinación por la arquitectura primitiva. «Yo estaba interesado en la idea de la forma en las ciudades que crecieron alrededor de las casas rurales. Todavía tengo un gran interés en los templos neolíticos». En Gozo, una de las tres islas habitadas y la más relevante por sus paisajes, se encuentra el mayor número de templos prehistóricos que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

    Finalizada su carrera universitaria, England trabajó en el estudio del arquitecto y diseñador italiano Gio Ponti. «Ponti estaba considerado entre los mejores del mundo en aquel momento y Milán era el centro europeo de la arquitectura. Aquella fue una gran oportunidad para mí», señaló sobre su experiencia junto a Ponti a quien valora como un gran entusiasta por todos los campos de la cultura y que no ponía límites a su práctica en el diseño.

    Entre las primeras obras de England, se destacan Paradise Bay Hotel, Ramla Bay Hotel, sobre las que el reconocido crítico inglés Dennis Sharp escribió que «estas primeras obras mostraron su sello del modernismo mediterráneo y su interés en el estilo regional de la isla».

    En obras posteriores como Computer Center for the Mid-Med Bank, Tower Palace Hotel y Marina San Gorg apartments utilizó también los materiales y el lenguaje formal de las tradiciones locales. Las ciudades y las villas de Malta giran en torno a sus iglesias y England realizó un cuerpo importante de trabajos en este campo. Sus obras se vinculan con la rica tradición de arquitectura sacra característica de la isla.

    En la Iglesia de San José en Manikata recupera las más tempranas memorias de su civilización, los templos de piedra y las extrañas estructuras vernáculas del espacio rural maltés. Un paisaje que tradujo en su poema «En busca de espacios de silencio»: «Encuentro silencio en las leyendas sin tiempo de los desiertos sin fin.».

    Dar il-Hanin Samritan que proyectó en Santa-Venera, es una casa de retiro con su propia capilla y comodidades para las que recurrió a un vocabulario urbano tectónico, una serie de estructuras alrededor de una plaza. En la ampliación de la Universidad de Malta realizada a lo largo de una década en los años noventa, llevó a cabo un tratamiento de mini ciudad, modulando el sitio en tres dimensiones por niveles, terrazas y arcadas.

    England desempeñó un papel fundamental en la transformación de Valletta, la capital de Malta, ciudad en la que tiene una magnífica casa que pudimos apreciar cuando lo invitamos, hace pocos meses atrás, a la reciente Bienal de Buenos Aires. En ella fue decididamente escuchado por una audiencia joven de más de setecientos arquitectos de todo el país.

    Sus intervenciones incluyeron el Master plan de acceso a la ciudad, el Centro St.James para la Creatividad y el Banco Nacional. En este último diseñó una fuente en un patio interno compuesta por tres pirámides ascendentes con incisiones a la manera de las caras escalonadas de un monumento azteca o un ziggurat babilónico. Sus propuestas conjugan el lenguaje modernista con tipologías tradicionales de la isla. Su concepción de la arquitectura se relaciona con la especificidad del espacio: la tradición, la historia y el clima como un símbolo y una celebración del espíritu esencial del lugar.

  • Relaciones

    «Para conocer un lugar es necesario conocer su historia, sus recuerdos», escribió en alguno de la decena de libros publicados sobre su obra, extensa y de notable calidad. «La tarea del arquitecto debe ligar el tiempo pasado con el tiempo presente».

    Sus proyectos caracterizados por la búsqueda de una arquitectura metafísica evidencian relaciones con otras expresiones: la obra de escritores como Jorge Luis Borges que sostuvo «es más importante sentir un espacio que verlo»; o el mundo poético de Ítalo Calvino quien escribió «el agua crea espejos cuyos reflejos son más concretos que la realidad misma». England hace ese planteo en Aquasun Lido, St.Julians, un lugar concebido como un escenario mágico y surrealista que evoca la pintura de artistas como René Magritte o Giorgio De Chirico.

    Entre otras distinciones, England recibió la Medalla de Oro en la Trienal de Arquitectura de Belgrado (2000).

    «Richard England se distingue entre los arquitectos europeos por su capacidad de expresar una felicidad casi instintiva en la gloria de hacer arquitectura», escribió Paolo Portoghesi a raíz de una de sus muestras en Milán.
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