La obra la retrata en colores armónicos y líneas de estilo cubista, sentada en una silla de madera con un pequeño gato negro que camina por detrás de ella en una actitud que es al tiempo juguetona y amenazante. El cuerpo de la mujer, que lleva puesto un vestido de brillantes colores y diseños complejos pintados hasta el más mínimo detalle, está labrado en facetas, como si se tratara de una piedrapreciosa o una escultura cubista.
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