5 de agosto 2008 - 00:00

Estupenda obra peruana inició festival de danza

Con «Pasodoble», laexcelentebailarinaperuana MirellaCarbone dioinicio al FestivalInternacional deCOCOA; elprogramatambién incluyóuna atípicacoreografíaargentina.
Con «Paso doble», la excelente bailarina peruana Mirella Carbone dio inicio al Festival Internacional de COCOA; el programa también incluyó una atípica coreografía argentina.
«Paso doble». Coreog. e Int.: M. Carbone. Mús.: M. Leng Tan. «Daa a». Idea y dir.: G. Romero. Coreog. e Int.: I. Etcheverry y G. Romero. Mús.: N. Diab ( Centro Cultural Pata de Ganso.)

Iniciando la programación internacional del Festival de COCOA (la asociación que nuclea a los coreógrafos contemporáneos) se presentó este fin de semana la bailarina Mirella Carbone, en representación de la danza de Perú, con «Paso doble», una obra en la que la bailarina se desdobla en dos personajes.

Primero es un escolar que dibuja con tiza en un pizarrón una figura que moviliza sus sentimientos afectivos, y lo comunica al auditorio de forma muy cálida y energética, para transformarse luego en una mujer sensual e insinuante. El lenguaje expresivo de Carbone es muy complejo; utiliza no sólo los desplazamientos y los movimientos de la danza contemporánea, sino también la riqueza gestual del mimo (entre otras cosas, realiza contorsiones de impresionantes curvaturas) y buena modulación vocal para dramatizar sus requerimientos de amor y compañía.

La bailarina, que trabaja su diseño coreográfico sobre música de Margaret Leng Tan, es una artista soberbia que con contados elementos escénicos logra una obra de gran coherencia en su contenido y una excepcional belleza plástica en su planteo formal. 

La otra creación ofrecida junto a la de Carbone es una propuesta argentina, con idea de Gabriela Romero, que dirige ella misma y actúa junto a Iliana Etcheverry, también coautora de la coreografía. «Daa a» es un dúo con ambientación oriental, que se complementa con una música afín de Nicolás Diab. Dos muchachas con grandes atados con zapatos de diversas formas recorren el espacio siempre en movimientos simétricos.

Con inspiración en el folklore hindú, el movimiento corporal, los gestos, los movimientos de las manos y la actitud siempre pacifica y gentil remite a la aceptación de ciertas cargas físicas que no perturban una actitud espiritual de satisfacción por los trabajos realizados. El juego casi de ajedrez con zapatos y la danza fluida de ambas intérpretes pone el público en contacto con una obra atípica dentro del panorama de danza contemporánea que se viene ofreciendo en el Festival de COCOA.

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