La bailaora Natalia Bonansea aporta frescura y una
técnica impecable a «Trilogía Flamenca», estupendamente
acompañada por el guitarrista Manolo
Yglesias y el cantante Carlos Soto López.
«Trilogía Flamenca». M. Yglesias (guitarra), N. Bonansea (baile) y C. Soto López (cante). (La Scala de San Telmo, todos los viernes.)
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Con un prólogo que incluye un chato de vino tinto y tapas servidos en el bar de la Scala, como para adelantar el clima ibérico del show que vendrá, «Trilogía Flamenca» es un valioso espectáculo de cámara que incluye tres aspectos complementarios del arte de Andalucía, el cante, el baile y el toque.
Un surtidor estratégicamente puesto en un ángulo del escenario inunda con rumores de agua el espacio escénico, mientras la sala es iluminada con las tonalidades nocturnales de un patio andaluz en una cálida noche de verano. Los tres artistas a cargo de este tríptico poéticomusical completa con virtuosismo y calidez el recorrido por algunos de los más significativos « palos» del flamenco.
La música del guitarrista Manolo-Yglesias, un instrumentista de larga y reconocida trayectoria en nuestros escenarios, brinda el entorno sonoro, bien complementado con la voz joven, bien timbrada, de expresivos arrebatos y sutiles quiebres vocales de Carlos Soto López, que si bien nació en Salta, es de ascendencia andaluza y canta como un genuino andaluz.
En la danza, Natalia Bonansea Ríos (bailarina que continúa la brillante carrera de su madre, Graciela Ríos Saiz, a cargo de la coordinación de «Trilogía Flamenca») aporta sangre nueva y una técnica impecable. Desde «Orígenes». Natalia Bonansea fusiona coherentemente la danza de España con los ancestros árabes y judíos de las primeras manifestaciones del arte flamenco. Sus solitarias contorsiones y revoleo de manos ya anticipan lo que desarrollará en números sucesivos: «Tientos y tangos», «Guajiras» y «Soleaes», todos de gran frescura.
La música firmada por Manolo Yglesias y Esteban de Sanlúcar realza un espectáculo intimista y de gran economía de elementos escénicos. Especial mención merece la versión, bella y emotiva, que hace Soto López del tango argentino por bulerías: «Volver», de Gardel y Le Pera, que recuerda la estupenda secuencia de la película de Pedro Almodóvar, en la que Penélope Cruz convence de estar cantando ese tema, cuando la voz que se escucha es la de Estrella Morente.
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