De Leónidas Gambartes se ofrecen aproximadamente 35 obras en las subastas porteñas todos los años.
Leónidas Gambartes fue uno de los artistas más originales del arte de los argentinos; de este rosarino se ofrecen aproximadamente 35 obras en las subastas porteñas todos los años. Sus valores fluctúan entre los 60.000 dólares, que es lo que se paga por sus originales cromoyesos realizados en la década del '50 y que nos muestran al hombre del interior, a las costeras, al hombre que vive en la ribera del río, y que tienen una profunda raíz indoamericana. Curiosamente sufría de una gran miopía y trabajaba volcado sobre el papel a 5 ó 6 centímetros de la superficie que dibujaba o coloreaba.
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Nacido en Rosario el 13 de febrero de 1909, cuando contaba 25 años, junto a Antonio Berni y otros artistas rosarinos, fundó la Mutualidad de Estudiantes y Artistas Plásticos de Rosario. Sus primeras obras son humorísticas; hay algo de onírico y surrealista en ellas, generalmente las realizaba en témpera, y son obras de una rareza y frescura extraordinarias, que recuerdan a algunos pequeños personajes que creaba el joven Molina Campos, que sin duda hubieran sido las delicias de Walt Disney.
Gambartes se ganaba la vida como empleado del Ministerio de Obras y Servicios Públicos y dibujaba mapas cartográficos, tarea que desarrolló durante treinta y seis años de su vida, a pesar de sus problemas ópticos. Cuando contaba 33 años realizó su primera exposición individual. En 1954 fue descubierto por Alfredo Bonino, uno de los mercaderes más importantes del arte argentino, y con gran criterio realizó una monografía sobre el artista.
Dos años después recibió una Medalla de Plata en la Bienal de Venecia; en 1957 el primer premio del Salón de Córdoba, y también en el Salón del Litoral, realizado en Paraná, Entre Ríos.
Gambartes fue quizás el artista más «americanista» de nuestro arte; junto con el recordado Gramajo Gutiérrez, fue un hombre que no miró a Europa, miró a América, miró las raíces, y creó su propia técnica, quizás derivada de sus graves problemas visuales, trabajadas sobre una base de yeso que el mismo tituló «cromo al yeso», y donde, como si fuera un trabajador de murales, iba poniendo anilinas y témperas, que luego cuando secaban adquirían un color particular.
Reflejó los orígenes y mitos de la ribera del Paraná y a sus personajes (los costeros) y sus leyendas. No faltan sus recordados «Payé» (se trata de aquello que retiene el poder mágico, ya sea del brujo o curandero, antiguo pariente del chaman guaraní). Gambartes murió en Rosario, el 2 de marzo de 1963, con tan sólo 54 años. En los últimos años su familia, de la mano de su hija Beatriz, ha realizado una gran tarea de difusión con muestras en los principales museos y publicaciones de gran calidad.
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