29 de marzo 2001 - 00:00

Gilbert y Sullivan, reyes de la melodía

William Schwenck Gilbert (1836-1911) y Arthur Seymour Sullivan (1842-1900), los artistas retratados en la película «Topsy Turvy», fueron los autores de las más famosas operetas inglesas de fines del siglo XIX. Su popularidad fue tan enorme en el mundo que hasta el día de hoy existen sociedades dedicadas a su culto, que se encargan de impulsar representaciones y editar libros y partituras.

Entre sus trabajos más famosos se cuentan «El Mikado», «Los piratas de Penzance», «Los gondoleros» y «El hechicero». En Londres y Broadway suelen representarse con frecuencia para un público de incondicionales.

Sullivan
, el compositor, de muy joven fue director de banda en el Royal Military College; más tarde se unió al Coro de la Chapel Royal y fue uno de los primeros estudiosos de la música de Mendelsshon. Perfeccionó sus estudios en Leipzig y siempre quiso ser un compositor «serio». Pero no pudo.

Entre sus primeros trabajos, se cuenta la música que compuso para «La tempestad» de Shakespeare, el ballet « La isla encantada», una sinfonía para cello, y numerosas canciones. « Thespis» (1871) fue la prime-ra opereta que compuso con Gilbert, sin mayor fortuna. Fue Richard D'Oyly Carte, manager del Royalty Theatre, quien volvió a unirlos en 1875; el resultado fue « Trial by Jury», que tuvo de inmediato una enorme popularidad. Carte formó entonces la Comedy Opera Company para estrenar las operetas del dúo, y así se sucedieron «El hechicero» (1877), « H.M.S. Pinafore» (1878) y «Los piratas de Penzance» (1879).

En 1881, Carte construyó el famoso Savoy Theatre, donde se sucedieron «Iolanthe» (1882), « La princesa Ida» (1884) y « El Mikado» (1885) y otras. Las operetas de Gilbert y Sullivan empezaron a ser llamadas las «Savoy Operas».

Con regularidad, Sullivan protestaba contra la artificialidad de los argumentos de Gilbert, siempre con la idea de romper el dúo y dedicarse finalmente a componer «música seria». En 1891 estrenó final-mente «Ivanhoe» para la apertura de la Royal English Opera, pero sin éxito. Siempre sufrió de cálculos en el riñón, y murió por un paro cardíaco.

Gilbert
empezó a escribir artículos, rimas satíricas y aguafuertes de la época victoriana desde muy joven. Su pluma fue una de las más brillantes entre los humoristas ingleses victorianos. En 1861 hizo famosa a la revista «Fun» con los textos que escribía para sus propias ilustraciones, que firmaba como Bab.

Escribió abundantes piezas satíricas para el teatro hasta que su unió artísticamente a Sullivan, y su popularidad fue entonces inmensa. Luego de la ruptura, continuó escribiendo para otros compositores. También murió de un paro cardíaco, cuando trataba de rescatar a una muchacha que había caído en un lago.

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