Tchaikovsky Symphony Orchestra Moscow. Dir. V. Fedoseyev. Obras de Rimsky-Korsakov y Tchaikovsky. (Teatro Coliseo.)
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Para cerrar su temporada 2008, Nuova Harmonía convocó a una de las orquestas sinfónicas más célebres de Rusia, la Tchaikovsky Symphony Orchestra Moscow. El programa estuvo dedicado en su totalidad a compositores rusos.
En manos de estos intérpretes, fue inmejorable la exposición de la sensualidad de la suite sinfónica « Scheherazade», Op. 35 de Nicolai Rimsky-Korsakov, del brillo de la Quinta Sinfonía, en Mi menor, Op. 64 de Piotr Ilych Tchaikovsky en sus cuatro movimientos y, en carácter de bises, de dos fragmentos de ballets del mismo compositor: el meditativo y bello «panorama» de «La bella durmiente del bosque» y la fogosa «Danza española», de «El lago de los cisnes»
El organismo moscovita, antes conocido como Moscow Radio Symphony Orchestra, se originó en 1930. En 1974, asume la titularidad como director artístico y principal el maestro Vladimir Fedoseyev y, desde entonces, se transforma en una de los agrupaciones más celebradas del mundo. Fedoseyev establece una singular comunicación con sus músicos.
Le bastan leves movimientos de sus brazos y una gesticulación discreta para obtener de ellos los mejores resultados. Los solistas de la orquesta son todos de notable nivel y las secciones actúan con gran precisión técnica. Tanto la Quinta Sinfonía como los fragmentos de los ballets y la obra de Rimsky-Korsakov se oyeron de la mejor forma, con potencia sin excesos, con una sonoridad nunca violenta y con una carga poética sutil.
Así se ejerce la fidelidad a un autor. Del entendimiento mutuo, de la plenitud y el conocimiento técnico y de una carga expresiva de la que se hace responsable cada uno de los integrantes de la orquesta. Aunque todos son excelentes, merece mención especial el concertino, Mikhail Shestakov, un refinado violinista que brilló en las exigencias expresivas de «Scheherazade».
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