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1 de septiembre 2008 - 00:00

Jeff Koons: el triunfo del marketing en el arte

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Uno de los mayores atractivos de esta temporada en Nueva York es la instalación, hasta el 26 de octubre, de tres esculturas de Jeff Koons (Pensylvania, 1955) en la azotea del Metropolitan Museum, una de las más bellas terrazas del mundo con una vista incomparable del Central Park. Allí desde hace dos décadas se expone a los mayores escultores contemporáneos.

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El inteligente norteamericano que nos cuenta «Nací inteligente e intento que la gente se dé cuenta de esto y disfrute de la vida tanto como yo», presenta tres obras que están cotizadas cada una en 30 millones de dólares; están realizadas en acero inoxidable y cada una pesa unas seis toneladas. La más vistosa es un perro de tres metros como realizado con globos, igual a los que hacen los payasos o magos en las fiestas infantiles. Como es de color amarillo, el artista nos dice que es inédita, aunque una exactamente igual en color magenta la pudimos ver en Venecia sobre el amarradero del Palacio Grassi.

La otra obra expuesta es como un libro coloreado inspirado en el osito Winnie the Pooh, que mide cinco metros de altura, y la tercera, que nos recuerda los huevos de Pascua, se titula «Corazón Secreto», curiosamente el autor dice que las pensó en 1994 y recién en este siglo se decidió a realizarlas, por lo tanto, para él, su creación ha durado más de una década en cada caso.

Algunos piensan que Koons nos toma el pelo, otros, que es hasta un artista religioso porque junto con su ex esposa, la vedette porno y también ex diputada del parlamento en Roma, Cicciolina, realizó algunas esculturas que autotituló «celestiales». Sin duda, él es la continuación de esa línea que comienza con Duchamp y sus mingitorios y continuó Andy Warhol y sus latas de tomate.

Koons estudió arte y luego fue vendedor de entradas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York; con su sueldo no podía llevar a la triple dimensión sus ideas y se fue a trabajar a Wall Street como agente de Bolsa para poder financiar sus sueños. Hace 20 años el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago lo consagra y luego, al casarse con la húngaroitaliana Cicciolina logra su gran difusión realizando algunas obras en resina donde él y su mujer hacen el amor en diferentes poses y con medias negras, zapatos de taco largo o corto, o bien con lencería blanca y flores cual primavera en la cabeza. Recordamos la exposición en la galería Sonnabend del Soho, que la gente recorría cual si estuviera frente a algo sagrado. El kitsch llega a su máxima expresión con Koons.

Esta semana algunos de sus trabajos serán colocados en los jardines del Palacio de Versa-Una de las tres obras de Jeff Koons (hechas con unas especies de globos de acero inoxidable y valuadas en 30 millones de dólares cada una), que el Metropolitan Museum de Nueva York emplazó en su terraza.


lles y es de esperar que no realice ninguna obra inspirada en la primera dama Carla Bruni. También en Chicago ahora hay una retrospectiva y su actividad es avasallante. Trabaja en un taller de 2.500 metros cuadrados en el promocionado barrio de Chelsea de Nueva York y lo acompañan 90 ayudantes, con calidades artesanales.

Sus pinturas y dibujos no son muy requeridos pero hace dos meses en Londres se pagaron 5 millones de dólares por una pintura de 350x260cm.. La factura no es muy elogiada pero en la sociedad de consumo se pagan las marcas y patentes como las creadas por este brillante norteamericano.

Una de sus obras más logradas en nuestra opinión es « Puppy», el cachorro Terrier de 13 metros que realizó para un museo alemán en 1992 y que pasó a la fama cuando lo replicó en el Museo Guggenheim de Bilbao (1997). Está realizado con flores y tiene una estructura de metal para poner las macetas y hasta un sistema de riego y abono para que no se marchiten.

Hace unos días en la terraza junto al río se colocaron unos coloridos y acerados «Tulipanes» de 5x5 5mts., que el museo compró hace dos años en el especial y módico precio de 5 millones de dólares y que luego de dos años entregó para que ahora todos los vascos los disfruten. Antes había entregado a otros compradores tres copias iguales y se guardó una para ser utilizada en próximas retrospectivas.

Otra de sus obras más insólitas fue la que hizo de Michael Jackson acompañado por su chimpancé Bubbles. La realizó en cerámica, estilo pieza kitsch de la valenciana Lladró. Una de las copias policromadas se vendió hace 7 años en la suma récord para la época de 6 millones de dólares; mide 180x120cm y, para alegría del autor, tiene otras dos copias y algunas pruebas de artista para comercializar en 4 ó 5 veces más en el futuro.

Hace 10 años, el volumen de sus ventas en remates era de medio millón de dolares, y 4 obras. Hoy es 100 veces más: 50 millones de dólares, y 65 obras en 2007. La cadena de tiendas Macy's tampoco se privó de adquirir uno de sus globos inflados que es un enorme conejo, ahora parte del atractivo del shopping. Algunos con pistolas de aire comprimido han tratado de desinflar este» globo», pero la sociedad de consumo puede más que los que quieren atentar contra ella. Las aspiradoras de marca Hoover son también favoritas del autor, dos de ellas encerradas en caja de acrílico de 250 cm. y que según nos cuenta le llevó 5 años pensarlas. han sido pagadas 12 millones de dólares.

Seguramente son muchos los que toman conciencia de que todo lo que nos rodea es oropel cuando ven estas obras y la locura de los precios que se pagan por ellas. Su cotización se ha duplicado en 7 años, pero algunas obras multiplicaron su valor por 20, tal el caso de su obra récord «Ballon Flower» (color Magenta) que fue comprada por un coleccionista en 2001 en un millón y se volvió a vender el pasado 30 de junio en Londres en la suma de 25,8 millones de dólares (el mayor precio jamás logrado por una escultura contemporánea). Son 6 toneladas de acero inoxidable de 3,5 mts de altura. Parece que el magenta es el color que le da más satisfacciones, ya que unos meses antes en Nueva Yok se pagaron 23,6 millones por un «Corazón».

También un desnudo de la Cicciolina, recreado voluptuosamente en cerámica, fue vendido en 9 millones de dólares y para aquellos que lo ven al artista como un ícono o un genio, se vendió un «Autorretrato» en mármol en la módica suma de 7,5 millones de dólares.

Sin duda este hombre sabe lo que hace; cuando comenzó hace 20 años la promocion de su obra, contrató a una agencia de publicidad para que la realizara. Hoy no la necesita, ya que él lo hace mejor que nadie.

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