26 de diciembre 2005 - 00:00

''La ficción me salva del juego macabro del rating''

La actriz dice que no producirá el musical con el que celebrará sus 40 años en el espectáculo, en 2006, porque «es muy agotador. Me gusta la producción ejecutiva, pero poner plata no; ya he perdido bastante».
La actriz dice que no producirá el musical con el que celebrará sus 40 años en el espectáculo, en 2006, porque «es muy agotador. Me gusta la producción ejecutiva, pero poner plata no; ya he perdido bastante».
Guevara cumple 40 años de carrera artística y los celebrará en 2006 con un musical, una tira diaria que protagonizará para «Canal 9» y el broche de oro sería en Hollywood. Según dijo la actriz a este diario, de prosperar unas conversaciones, participaría en un film de un «importante director», que no nombró por cábala («hasta barrería el piso, con tal de trabajar con él»). En cambio, se explayó sobre su estilo de vida, la guerra por el rating y su amor por el espectáculo. Confesó sentirse precursora en varios aspectos, lo que le trajo menos negocios que dolores de cabeza: «El que va en la proa del barco lleva más viento en la cara, yo allané el camino. En general, a los que llegan segundos les va mejor que a los primeros». En la tira de «Canal 9», «Amor idiota», Guevara interpretará a una estrella de los años '70 y madre de Dolores Fonzi, Walter Quiroz, Sofía Gala y Antonio Birabent.

Periodista:
Vuelve a hacer de madre, como en «El graduado».

Nacha Guevara: Sí, voy a tener que lidiar con esas «nenas» que se las traen, Fonzi y Gala. La familia será atípica pero tendrá valores muy establecidos. Mi personaje es una ex bailarina, dueña de este club nocturno «El 69», así que me entusiasma la posibilidad de cantar y bailar en TV. Pedí a los productores que tuviera mucho de comedia, sobre todo después de algo muy denso como ese capítulo de Yiya Murano en « Mujeres asesinas». Lástima que «Canal 13» decidió emitirlo recién el año que viene para abrir la temporada 2006; me hubiera gustado verlo antes. Pero bueno, es el negocio de la TV, cada uno hace lo suyo, son decisiones de producción de «Canal 13» y tendrán sus motivos.

P.:
¿Se contagiará de los actores que siempre se quejan del «agobio» de la tira diaria?

N.G.:Ya hice una tira diaria, la primera vez fue por inconciencia y la segunda vez, que es ésta, responde a la adicción. La tira tiene tanta adrenalina que termina resultando atractiva, uno se vuelve adicto y sí, anda protestando todo el tiempo. Uno repite «me voy a morir, no puedo con mi alma», sin embargo, uno lo logra y estira sus posibilidades. La tira tiene además ese desafío de tener que convivir con el grupo. Hay que desarrollar una gran flexibilidad para llevar adelante las relaciones humanas. Aparte del trabajo artístico, tiene otro lado en el que se crece muchísimo porque uno vive más allí que en su casa.


P.:
¿Y eso le atrae?

N.G.: Lo cierto es que es muy interesante lo que pasa humanamente. Además no quería seguir trasnochando como en 2005, donde hice teatro y el Faena Hotel. Así que buscaba trabajar de día. Con la tira no extrañás nada, te desmayás cuando llegás a tu casa. Claro que en diciembre del año que viene seguro diré «basta, ahora quiero hacer music hall de nuevo». Pero en mi caso es una bendición poder ir haciendo cosas diferentes.


P.:
En semejante rutina no parece no haber espacio para el esparcimientoo la compañía...

N.G.: Cuando hacés tira no hay tiempo para otra cosa, no da la energía para nada más. Estoy muy tranquila, nadie me jode, puedo dedicarme a esto y amo mucho mi profesión, cada vez más. Siempre digo, y ya parezco Mirtha Legrand, que el amor más permanente de mi vida ha sido el espectáculo y el público. Aunque parezca un cliché, cuando pasan muchos años en esto te das cuenta que es cierto. Es un amor tan extraordinario que pocas personas lo experimentan. Y cuando es verdadero, cubre muchas otras áreas y hay otras necesidades que no están tan presentes. Además yo he tenido muchas parejas y acción así que puedo estar un poco tranquila.

P.: Lástima, porque ahora con el trabajo diurno tendrá más noches libres...

N.G.: Si, para estudiar la letra del guión.


P.:
¿Sigue con la vida sana?

N.G.: Si por supuesto. En eso fui precursora y continúo con la rutina, sobre todo cuando hago este tipo de trabajo. Trato de no despatarrarme, porque no importa si te zafás una semana o quince días pero sí importa cuando son meses y meses. Trato de seguir mi alimentación, mis costumbres, porque si no, ahí sí que no me divierte el trabajo y me siento muy mal. Me las ingenio como sea para comer mi comida, para tener mi ratito de meditación, para hacer gimnasia, al menos dos veces por semana.

P.: ¿En qué consiste esa alimentación especial?

N.G.: Soy vegetariana hace mil años, pero vegetariana gourmet, no vegetariana desabrida. Como sabroso.

P.: También fue precursora del heavy tango, ahora reciclado en tango electrónico.

N.G.: Lo hice demasiado temprano, debería haber esperado diez años más y hubiera sido más negocio. Pero se ve que siempre me adelanto, como ese programa «Me gusta ser mujer», que yo adoraba. Era divino pero también fue hecho antes de tiempo.

P.:
¿No extrañará el music hall?

N.G.: No porque además estamos pensando para el año que viene una retrospectiva de mi carrera, porque voy a cumplir cuarenta años en la profesión.

P.: Además, coincide con el festejo de los cien años del teatro El Nacional.

N.G.: Sí, pero por favor, acá son cuarenta, no cien. Girará en torno a mi carrera con la canción mientras lo de Romay es aparte. Si quedo, protagonizaré «Víctor Victoria» pero está entre Valeria Lynch y yo.

P.: ¿Producirá usted su musical?

N.G.: No, es muy agotador. Me gusta la producción ejecutiva pero poner plata no, lo he hecho muchas veces y ya he perdido bastante, además del agotamiento y desgaste que eso implica.

P.: ¿Qué opina de la guerra despiadada de canales y figuras que reinó en 2005?

N.G.: Gracias a Dios no vi la televisión este año porque llegaba tarde del teatro. No me gusta la televisión donde todos se pelean y juegan a ver quién hace la cosa más atroz para tener un punto más de rating. No me gusta eso. Yo no entraré en ese juego macabro porque haré ficción, donde el juego será muy repartido.

P.:
¿No teme que por la búsqueda de rating peligre la calidad de la tira?

N.G.: No quiero ser pedante pero yo, tanto en TV, como en cine, en teatro, etcétera, tuve una carrera impecable, de calidad. Así que me conocen perfectamente y no me llamarían para hacer una porquería.

Entrevista de Carolina Liponetzky

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