Nueva York canceló su ópera por otro año más

Espectáculos

La reapertura del Met, en septiembre de 2021, será con la obra de un autor afroamericano moderno. Algunos creen que la tradición está exhausta.

El Metropolitan Opera House, el teatro lírico más importante de los Estados Unidos con sede en el Lincoln Center, Nueva York, anunció ayer que cancelaría la totalidad de su temporada próxima (es decir, la correspondiente al período 2020-2021, que concluye en septiembre de 2021), prolongando de esa forma la inactividad que se inició en marzo de este año con el brote de la pandemia. La noticia cayó como un balde de agua fría en el mundo cultural estadounidense, que esperaba una reapertura limitada de la misma forma como lo vienen haciendo, aunque con dificultades, algunos teatros europeos. Esta decisión repercutirá en el resto de las salas de representación en interiores, en especial en los teatros de Broadway, que habían cancelado sus funciones este año pero se disponían a reabrir el próximo.

Un artículo aparecido ayer en The New York Times señala que esta es la peor crisis que atravesó el Met en sus 137 años de historia. El teatro, de 3800 localidades, perdió ingresos por alrededor de 150 millones de dólares y suspendió a más de 1000 empleados, incluyendo los integrantes de su orquesta y coro estables, famosos en todo el mundo. Peter Gelb, su director general dijo ayer en una entrevista al citado matutino que está trabajando en una adaptación del teatro a un mundo transformado por la pandemia, lo que también incluye un dramático recorte de gastos. “El futuro del Met depende de su capacidad por mantener la misma fortaleza artística de siempre, si no superior”, dijo. “Las experiencias artísticas tienen que ser lo suficientemente atractivas como para convocar nuevamente al público, y eso también requiere recorte de gastos”, para lo cual mantendrá reuniones con los sindicatos.

La reapertura del Met, en septiembre de 2021, será con una ópera a la altura de los tiempos políticos. Se trata de la primera de un compositor negro que estrene el Met, “Fire Shut Up in My Bones”, de Terence Blanchard, que además marcará un nuevo enfoque en títulos contemporáneos que convivirán con los repertorios tradicionales. Se dijo también, lo cual alarmó a muchos, que el Met “abreviaría” la duración de algunas óperas y que ofrecería programas más familiares. The New Yort Times recuerda en su artículo que la gran ópera, por sus altos costos de producción, es una de las formas artísticas más vulnerables a la pandemia. Con públicos reducidos es imposible de sostener, y además convoca especialmente a espectadores de edad avanzada, que son los considerados “grupos de riesgo” (en la temporada anterior, la edad promedio del público fue 57 años). La pregunta del millón, más allá de todo esto, es cuándo será posible pensar en representaciones sin riesgo, como en el mundo que se vivía antes de la pandemia. De acuerdo con lo que dijo el referente principal de la salud en los EE.UU., el doctor Anthony Fauci, “sólo cuando aparezca una vacuna”, y que para eso debe pasar al menos un año más.

Desde el brote del coronavirus murieron dos integrantes del Met: el violista de la orquesta, Vincent J. Lionti, y Joel Revzen, un director asistente. Días atrás, la famosa soprano Anna Netrebko, que iba a cantar “Turandot” el año próximo, anunció que había sido hospitalizada después de dar positiva de covid-19, contagio que atribuyó a un colega enfermo con quien había cantado en el Teatro Bolshoi de Moscú.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario