31 de octubre 2009 - 13:54
Películas argentinas acaparan atención en Trieste
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"Andrés no quiere dormir la siesta".
Lejos de la comedia, y ya al otro lado de los Andes, "Andrés no quiere dormir la siesta", una película con marcado carácter histórico, pero con una componente muy humana, se llevó el Premio Especial del Jurado, así como el Premio del Público y el Premio a la Mejor Dirección para Bustamante.
Estos tres galardones dan muestra de lo hondo que ha calado entre jurado y público del certamen esta cinta que pone de manifiesto la represión en la dictadura argentina durante los años 1977 y 1978 a través de la mirada de un niño de la ciudad de Santa Fe y de la relación que éste establece con sus familiares, como la abuela Olga, a quien da vida la actriz Norma Aleandro.
Los otros dos premios que la industria argentina se lleva de esta XXIV edición del Festival de Trieste son los que fueron a parar al filme "Haroldo Conti, Homo viator", de Miguel Mato, galardonado con la Mejor Banda Sonora por el trabajo de Esteban Morgado, y al documental "Fragmentos de una búsqueda", de Pablo Milstein y Norberto Ludin, Premio de la Sección Contemporánea.
Para el jurado, el premio a Milstein y Ludin llega por haber dedicado el documental "al problema de las mujeres -argentinas, en particular, y de todo el mundo, en general- que son secuestradas, vendidas y obligadas a prostituirse en pleno siglo XXI, en una macabra variante de la esclavitud del siglo XVI".
Cinco galardones con los que Argentina consiguió imponerse en un festival en cuya competición oficial concurrían sólo cintas de habla hispana: doce procedentes de Latinoamérica y una de España, la producción "Hoy no se fía, mañana sí", de Francisco Avizanda, que se fue con las manos vacías del certamen.
Los dos galardones que completan la lista de reconocimientos de la sección oficial del certamen son los del Premio al Mejor Guión, concedido al director mexicano Marcel Sisniega por su película "A través del silencio", y al actor Cristián Castillo, Premio a la Mejor Interpretación por su papel protagonista en la boliviana "El cementerio de los elefantes", de Tonchy Antezana.
La gran novedad de este año del festival era la concesión del "Premio Malvinas" a la promoción del entendimiento entre los pueblos, que, en su primera edición, fue a parar a la coproducción hispano-colombiana "La historia que no contaron", de Ayose O'Shanahan.
Por su parte, el documental colombiano "Migración", de Marcela Gómez Montoya, se llevó el Premio Unión Latina por una obra sobre una familia separada por los movimientos migratorios desde Colombia a Estados Unidos.




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