10 de enero 2001 - 00:00

Sade dejó de ser un tabú para Hollywood

Geoffrey Rush.
Geoffrey Rush.
Entre los estrenos de mañana figura «Letras prohibidas: la leyenda del marqués de Sade», film de Philip Kaufman (director de «Henry y June», «Sol naciente» y «La insoportable levedad del ser») que, centrado en los últimos días del escritor francés que terminó su vida en el manicomio de Charenton, es el primer acercamiento de Hollywood al «divino marqués».

Luego de sus papeles en «Claroscuro», «Shakespeare apasionado» y «Elizabeth», Geoffrey Rush encarna al legendario escritor maldito que -nacido en 1740 y muerto en 1814- pasó más de 30 años confinado en cárceles y loqueros para purgar, entre otros pecados, su osadía de escribir acerca del lado más siniestro de la lujuria y la carnalidad humanas.

Madelaine
, la joven lavandera del asilo de Charenton y devota del marqués, es interpretada por Kate Winslet (la heroína de «Titanic», recientemente vista en «El viaje de Julia») y Joaquin Phoenix («Gladiador» y «Todo por un sueño») es el abad Coulmier, el religioso atormentado entre su deseo y su conciencia, su moral y su amistad con el noble.

Michael Caine interpreta a Antoine Royer Collard, el médico enviado por Napoleón para aplicar un «tratamiento a la perversa pluma del marqués» y hacer confiscar por la policía gran parte de su trabajo, considerándolo «una serie de obscenidades, blasfemias y malvadas atrocidades».

Renée
, la marquesa de Sade, piadosa creyente y adinerada mujer que alentó los talentos literarios de su esposo beth Berrington, Edward Tudor-Pole, Harry Jones y Rebecca Palmer.

Aunque todavía falta un mes para que se conozcan las nominaciones a los próximos Oscar, según expertos de Hollywood, «Letras prohibidas...» se perfila como una de las favoritas para competir por más de una estatuilla.

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