6 de febrero 2006 - 00:00
Show business
-
HBO Max estrenó la película peor puntuada de una saga que traumó a millones de espectadores
-
La intimidad como territorio de descubrimiento
Javier Bardem y Madonna
Miles de personas visitaron la Galería Belvedere de Viena este fin de semana para despedirse de los cinco cuadros del pintor Gustav Klimt (1862-1918) que serán descolgados hoy y puestos a disposición de la heredera de los dueños originales, expoliados por los nazis. Uno de ellos es el retrato de Adele Bloch-Bauer, conocido como «Adele de Oro», uno de los íconos de la galería del Belvedere y su cuadro más reproducido en postales y en objetos de recuerdo en Viena tras «El beso», también de Klimt. La pinacoteca pública abrió ayer de forma inusual como última concesión a los amantes del arte para decir adiós a los cinco oleos después de que el Gobierno austríaco anunciara formalmente el viernes que renunciaba a gastar los 300 millones de dólares que valen los cuadros. La avalancha de visitantes no tiene precedentes en la trayectoria de la galería.
Madonna tuvo que salir a desmentir una aventura sentimental con el joven productor de su último disco, junto al cual aparecía en la portada del «Daily Mirror» en actitud cómplice y con un título que más que preguntar afirbama: «¿Está la carrera de Madonna matando su matrimonio?». Los rumores sobre un deterioro de la relación de Madonna con su segundo marido, el director británico Guy Ritchie, diez años menor que ella, circulan en los mentideros de Londres desde hace semanas. El éxito mediático del nuevo disco de la estrella, «Confesions on the dance floor», ha ido en paralelo al declive de la carrera cinematográfica de Ritchie, cuyo último film, «Revólver», cosechó las críticas más crueles. Madonna» explicó a través de su portavoz que su relación con el productor Stuart Price, es la de dos hermanos a quienes les gusta conversar y divertirse.
MAS PREMIOS A FILMS DEL OSCAR
Kate Moss, recuperada ya del escándalo que produjeron unas fotos donde se la veía consumiento cocaína, será inmortalizada por el escultor Marc Quinn en una estatua en la que representará a Afrodita, la diosa griega del amor. Quinn, famoso por haber realizado una estatua de una mujer embarazada con discapacidades motrices que emplazó en plena Trafalgar Square, realizará cinco obras sobre Moss en bronce, según la prensa británica. Las nuevas estatuas de Moss, a quien Quinn calificó de «belleza icónica de nuestra era», serán exhibidas este mes en una galería de Groningen, en Holanda, y en abril en la galería neoyorquina de Mary Boone. El artista también realizó una estatua de la modelo en mármol, y titulada «Esfinge», razón por la que Ron Warren, director de la galería de Groningen, declaró que las estatuas «buscan mostrar cuán maleable puede ser el cuerpo humano». Moss fue la musa para un cuadro del pintor inglés Lucian Freud, que fue vendido en 2004 en Nueva York por unos 7 millones de dólares.




Dejá tu comentario