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15 de noviembre 2007 - 00:00

Tomadura de pelo con conocimiento de causa

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«UPA! Una Película Argentina» ( Argentina, 2007, habl. en español, inglés, sueco). Dir.: S. Giralt, C. Toker, T. Garateguy. Guión: S. Giralt, C. Toker, T. Garateguy, E. Bar. Int.: S. Giralt, C. Toker, T. Garateguy, S. Waerness, S. Braier, D. Fanego, G. Carrá, S. Acosta, H. Díaz.

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El título de esta comedia satírica no alude al hermanito glotón y sobredimensionado del indio Patoruzú, ni tampoco al libro de lectura que durante generaciones sirviera de instructivo inicio al aprendizaje escolar. Pero tampoco es del todo ajeno a esas viejas expresiones de la cultura argentina. De algún modo, reconoce una procedencia, o una pertenencia, desde la cual se expresa. Eso sí, muy moderno, se expresa con un solo signo de admiración, a la inglesa. Como sea, muy moderno, posmo, posposmo, o como esté de moda decirlo en el momento de leer estas líneas, su asunto excede el ambiente del cual nace, y puede interesar y en partes regocijar a un público bastante amplio.

Ese asunto, es la dificultad de concretar un proyecto por encima de egos inflados, cargos improvisados, rencillas personales, e indisciplina laboral. Para el caso, se trata apenas de hacer algo así como el «demo» de una película (no una película entera, sino apenas el «demo») y ni eso pueden hacer los encargados sin volverse histéricos ni amargarle la vida a los propios amigos y al resto del equipo. Ni qué decir, que al incipiente pero ya infatuado realizador sólo lo salvan la actriz, la productora, que lo sufre en carne propia, y los técnicos, uno de los cuales, no por nada, pregunta si hay algún respaldo sindical en caso de accidente. Es que algunos miembros del llamado cine independiente suelen considerarse independientes de las obligaciones contractuales y hasta del pago de jornales, aunque en otras cosas (los padres, los subsidios) hacen calladas excepciones. De todo lo antedicho, y de sexo, drogas, maldades, exageración de logros, apropiación de méritos ajenos (el «demo» que debe mostrar la originalidad del autor es básicamente la imitación de una escena bergmaniana), etc., etc., etc., habla este «UPA!», donde especímenes de cierta fauna propia de la Universidad del Cine y alrededores son eficazmente caricaturizados por Santiago Giralt, Camila Toker, surgidos de la misma casa de estudios, y Tamae Garateguy, que viene de diversos talleres. Con sentido de equipo, realizan y protagonizan (muy bien) esta comedia, donde también bromean con la camarita molesta del Dogma 95, las explosiones actorales al gusto de puestistas venerados, la curiosa gentileza de un festival noruego, y el recelo (hecho de prejuicio y ninguneo) entre los nuevos artistas y los artistas de carrera. Para el caso, una singular escena con Gloria Carrá.

Y lo que les falta decir, lo dice al final una canción de Toni Lebrero y el Puchero Misterioso precisamente llamada «Los chicos del cine independiente», y que para muchos es todavía mejor que la película. A la cual ciertos niveles reprochan falta de «algún tipo de meditación sobre qué significa hacer cine hoy en Argentina». Caramba, si no tiene meditación, le sobra una bienvenida premeditación y alevosía.

P.S.

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