El retrato de
«Adele Bloch
Bauer II», de
Kilmt, se
vendió en
87,9 millones
de dólares en
Christie’s,
record para el
autor en
subastas (su
marca anterior
de u$s 135 M
fue una
transacción
privada).
El miércoles por la noche, en un memorable remate de arte moderno e impresionista, la casa Christie's de Nueva York cosechó 491 millones de dólares. Cifra récord que supera los 259 millones logrados en 1990, también en Christie's, a pesar de que a último momento (como publicó ayer este diario), se retiró de la subasta la estrella de la venta, el «Retrato de Angel Fernández de Soto» de Picasso.
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Una pintura de Gustav Klimt, el retrato de «Adele Bloch Bauer II» rodeada de flores, que estaba estimado entre 40 y 60 millones de dólares, se vendió en el precio récord de 87,9 millones para el artista en subasta (su récord de 135 millones de dólares por «Adele Bloch Bauer I», comprado el último 18 de junio por el empresario Ronald Lauder, fue una transacción privada).
Paul Gauguin también conquistó su récord con «El hombre del hacha», un cuadro pintado en Tahiti en 1891, representativo de esa belleza exótica que fue a buscar el artista lejos de Francia, que se vendió en 40, 3 millones a un comprador anónimo.
El tercer precio más alto de la noche lo alcanzó «El bosque de abedules», un sereno paisaje de Klimt, que se subastó en 40,3 millones, superando largamente la estimación que oscilaba entre 20 y 30 millones. Para confirmar la escala de los precios de Klimt, «Manzana Tres» duplicó su base (15 millones) y escaló a 33 millones, y las «Casas de Unterach en Attersee» (estimadas en 18) se vendieron en 31, 3 millones. De este modo, la familia vienesa Bloch Bauer, herederos de la bellísima Adele (el gran amor de Klimt), que hace unos meses recibieron cinco pinturas confiscadas coercitivamente por los nazis durante la Segunda Guerra, se reunieron así con otros 200 millones de dólares. Aunque se deben descontar las comisiones (20% de los primeros 100.000 dólares y el 12% de lo que reste de cada cuadro), este dinero se suma a los 135 millones que les procuró el retrato de Adele con incrustaciones de oro en la citada compra de Ronald Lauder.
Ernst Ludwig Kirchner, el pintor considerado «degenerado» por el nazismo, viene batiendo récords en las últimas ventas, y su «Escena Callejera de Berlín», un atrevido reflejo de «la sordidez de la prostitución en las calles», superó el anterior (7 millones de dólares) al venderse en 38,9 millones de dólares. La pintura, radiante y colorida, estaba estimada entre 18 y 25 millones y también fue restituida hace unos meses a una familia judía por haber sido adquirida bajo la presión del régimen nazi.
El expresionista alemán Egon Schiele batió su récord con la pintura «Einzelne HTMuser», vendida en 22,4 millones. El resto de los precios millonarios fue conquistado por una «Venus» de Modigliani (15,9 millones), «Planta de tomates» y «Mujeres en la fuente» de Picasso (13,4 y 12,8 millones). Entre las 87 obras con calidad museística que figuraban en una venta donde se tuvo en cuenta la calidad del conjunto, estaba «Grafismo mágico», una pintura contructivista del uruguayo Torres García que también supero su base y se subastó en 744.000 dólares.
En suma, si se tiene en cuentaque las subastas son la puntadel iceberg, los datos sirven para adivinar la verdadera dimensión del mercado del mejor arte del siglo XX, y para augurar un buen pronóstico en los remates de Sotheby's que se iniciaron anteayer.
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