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20 de julio 2022 - 17:46

Dólar financiero quebró nuevo récord, pero cerró debajo de un blue desatado: causas de una dinámica que parece no tener freno

Tanto el dólar CCL como el MEP anotaron nuevos récords al cierre, aunque terminaron muy por debajo del blue, que se acercó a los $320.

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Dólar financiero quebró nuevo récord, pero cerró debajo de un blue desatado: causas de una dinámica sin freno

Con un blue desatado, trepando $16 hasta valores cercanos a los $320, el dólar financiero mantuvo su dinámica alcista este miércoles, aunque subió en menor medida que el tipo de cambio paralelo, ante un persistente clima negativo sobre el futuro de la economía, y la continua pérdida de reservas por parte del Banco Central, lo que se reflejó en una creciente toma de cobertura en el billete verde.

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Bajo este complejo panorama, el dólar "contado con liqui" (CCL) -operado con el Global 2030- se apreció $4,95 (+1,6%) y cerró a $309,75, con lo cual, la brecha cambiaria con el tipo de mayorista se ubicó en el 138,6%. Durante la jornada, el también denominado "dólar cable" testeó valores superiores a los $310, pero siempre por debajo del blue.

En tanto, el dólar MEP-también valuado con el Global 2030- trepó $5,60 (+1,9%) superando por primera los $300, al cerrar en $303,44, lo que dejó un spread del 134,5% frente al tipo de cambio oficial mayorista.

En el recalentado mercado informal, en tanto, el dólar blue se disparó $16 (+5,3%) hasta los inéditos $317 (tras un récord nominal intradiario de $318), con lo cual la brecha llegó al 145%, a sólo cuatro puntos del tope alcanzado en octubre de 2020.

Lejos de la calma cambiaria, valores superiores al del dólar paralelo se encontraban en el mercado cripto durante la noche del miércoles, donde el dólar (DAI/USDT) saltaba 4,2% a $318,23, según el promedio de los exchanges locales que reporta Coinmonitor.

Presión inflacionaria (ya se habla de un piso de entre 7% y 8% para julio), un elevado gasto y déficit fiscal (saltó 32% anual en junio a $321.644,4 millones), desconfianza política, e incertidumbre respecto de posibles medidas relacionadas a la operatoria del "contado con liqui" (por ahora desmentidas por la CNV), y a la creación de un tipo de cambio diferenciado para el turismo extranjero, son algunas de las causas que explican los sendos saltos abruptos en los dólares paralelos.

"Los movimientos que estamos viendo en el tipo de cambio responden a dos factores, por un lado una creciente desconfianza en el peso y la capacidad del gobierno de poder avanzar hacia equilibrios macroeconómicas que reduzcan el riesgo", dijo Eugenio Marí, economista de la Fundación Libertad y Progreso. "El festival de emisión monetaria que viene realizando el Banco Central, que ha inundado el mercado de pesos, lógicamente hace caer su valor", agregó.

La nueva ministra de Economía, Silvina Batakis, no ha logrado por ahora dar tranquilidad al mercado, pese al anuncio de nuevas medidas económicas. Un incremento en los impuestos a las compras hechas en divisas en el exterior con tarjetas de crédito y débito, la modificación en la fijación de tasas de interés por parte del Banco Central (BCRA) y la ratificación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) fueron anunciadas recientemente, pero lejos estuvieron de apaciguar la demanda de divisas.

Frente a la disparada del blue (en la semana sube $24 o un 8,2%, y en el mes salta $79 o un 33,2%) , el ministro de Turismo, Matías Lammens, dijo este jueves por la mañana que el Gobierno trabaja en alternativas para que los turistas ingresen los dólares al mercado formal, sin dar más detalles, y por la tarde del miércoles mantuvo una reunión con Batakis. "Argentina necesita de los dólares que traen los turistas. Hoy, por la brecha cambiaria, muchos de esos dólares no ingresan al Banco Central", argumentó Lammens. Tras sus declaraciones, los tipos de cambio paralelos aceleraron su tendencia al alza. "Las decisiones que se toman, a veces, provocan el efecto contrario al que se busca", reflexionaba un operador.

Mientras tanto, la autoridad monetaria no deja de perder reservas y este miércoles debió desprenderse de unos 40 millones de dólares para afrontar vencimientos de energía que rondaron los u$s100 millones. En lo que va de la semana, el BCRA acumula una saldo negativo de casi u$s300 millones, mientras que en el mes la sangría llega a casi u$s950 millones.

Al mismo tiempo, el BCRA llevó el ritmo de devaluación diaria a 74,4% de TNA desde 64,7% del martes. "Es la mayor suba diaria desde el 3 de noviembre de 2020 cuando el crawling peg marcó una TNA diaria del 98,9%", calcularon desde PPI. A pesar de la reciente aceleración, el BCRA corre por detrás a la inflación que viaja al 125% anualizado, en un contexto de alta nominalidad, expectativas sumamente desancladas y baja confianza inversora.

"Fue otra jornada de nerviosismo, al ritmo de los ruidos políticos y la incertidumbre económica, lo cual acentúa la demanda por cobertura. La expectativa ee ´más pesos, menos dólares´ durante este semestre, junto a la acelerada nominalidad de la economía, también inclinan a los agentes económicos hacia la búsqueda de refugio", describió a Ámbito el economista Gustavo Ber.

Para el especialista, esta dinámica se podría frenar, o al menos ordenar, "sólo a través de contundentes señales políticas y económica que despierten mayor confianza entre los agentes, toda vez que no hay dólares líquidos disponibles para actuar a través de intervenciones".

Por su parte, el economista de Ecolatina, Juan Pablo Albornoz, dijo a este medio que "se vienen dando todas las condiciones para que no aflojen las tensiones cambiarias. En primer lugar, hay mucha incertidumbre respecto de posibles medidas relacionadas a la operatoria del ´contado con liqui´, a las cuales se sumaron los rumores de un potencial desdoblamiento cambiario para el turismo (que tendrá tanta efectividad como la nula efectividad que tuvo la medida anterior que apuntaba en esta dirección). La peor noticia para el mercado es la incertidumbre. La consecuencia es clara: más pesos refugiándose en los dólares".

En segundo lugar, Albornoz remarcó que "la no respuesta" del BCRA en materia de tasas no ayuda. "Es entendible que recién comenzándose a normalizar la deuda en pesos el Central siga apuntando a canalizar liquidez hacia títulos del Tesoro, por eso anunció el corredor y aún no subió la tasa de la Leliq".

Detrás de esa decisión, están las empresas y los minoristas que hoy ven que la tasa en pesos rinde 4,2%/4,3% efectivo mensual, contra una inflación que superó el 5% en junio y que rondaría el 7% u 8% en julio, según diversas consultoras. "Claramente el incentivo a quedarte en pesos es muy bajo. Va a ser necesario que el Central de alguna señal en materia de tasas", indicó el analista.

Por último, el economista de Ecolatina se refirió a factores globales que pesan hoy sobre los mercados emergentes. "El frente externo no acompaña: el dólar (DXY) se apreció muchísimo contra el resto de las monedas (está en el nivel más apreciado de las últimas 2 décadas) y el mercado espera que la Fed convalide una megasuba de tasas hacia fin de mes, lo cual no es buena noticia para emergentes ni Argentina", sostuvo. "Esto se refleja en emergentes depreciándose frente al dólar y commodities a la baja, lo cual no es una buena noticia de cara a la campaña 2022-23 para Argentina", advirtió.

Desde que comenzó la crisis de la deuda en pesos atada al CER (7 de junio pasado, o sea un mes y medio), las subas de los dólares paralelos ha rondado el 50%, un porcentaje similar al incremento que experimentó el tipo de cambio oficial desde enero de 2021 a la fecha (+53,8%), remarcaron desde Aurum Valores.

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