El dólar oficial se aleja este jueves de la barrera de los $1.500, un nivel que en las últimas semanas se convirtió en una referencia clave para el mercado. Mientras la city continúa monitoreando las señales de intervención oficial, las expectativas cambiarias permanecen contenidas y los analistas anticipan, por ahora, una depreciación moderada hacia fin de año.
El miércoles el tipo de cambio mayorista subió $1 hasta los $1.491,50, tras acumular tres jornadas consecutivas en baja. De esta manera, la cotización permaneció un 24,5% por debajo del techo de la banda cambiaria, ubicado ayer en $1.857,23.
La dinámica de las últimas jornadas reforzó entre los operadores la percepción de que el equipo económico busca evitar que la divisa supere de manera sostenida los $1.500, principalmente mediante intervenciones en los mercados de futuros y bonos dólar linked.
Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital, sostuvo que “el mercado advierte un mensaje rotundo del Banco Central: el dólar mayorista no sobrepasará los $1.500”. Según explicó, para sostener ese límite la entidad interrumpió la compra de divisas y vendió bonos en el mercado secundario, una estrategia que permitió absorber liquidez y ofrecer cobertura cambiaria.
La intervención, sin embargo, abre otro frente para el equipo económico: mantener contenido al dólar sin profundizar la falta de liquidez ni sostener una presión excesiva sobre las tasas de interés en pesos.
Al mismo tiempo, el BCRA comenzó agosto con un ritmo más moderado de acumulación de reservas. Según PPI, las compras promediaron u$s22 millones diarios, el menor ritmo para una semana completa desde el comienzo del programa de acumulación en enero.
En todo 2026, sin embargo, la autoridad monetaria acumula compras por más de u$s13.000 millones, mientras que las reservas internacionales brutas se mantienen cerca de los u$s50.000 millones.
El BCRA comenzó agosto con un ritmo más moderado de acumulación de reservas.
Pexels
La city mantiene ancladas las expectativas sobre el dólar
Más allá de la resistencia que encuentra el mayorista alrededor de los $1.500, las proyecciones del mercado no anticipan por ahora un salto significativo del tipo de cambio durante los próximos meses.
El último informe mundial de FocusEconomics, que reúne los pronósticos de 47 economistas de bancos y consultoras locales y del exterior, ubicó al dólar mayorista en $1.648,10 para fines de diciembre.
La cifra representa incluso una nueva corrección a la baja frente a los $1.659 previstos en el relevamiento anterior. De cumplirse la estimación, el dólar terminaría 2026 con un incremento cercano al 13,3%.
La tendencia de los últimos relevamientos muestra así una moderación en las expectativas de depreciación, aunque el consenso todavía se mantiene por encima del dólar de $1.423 contemplado en el Presupuesto 2026 para fin de año.
Las estimaciones individuales, de todos modos, presentan una dispersión considerable. Los pronósticos relevados por FocusEconomics se ubican entre un mínimo de $1.335 y un máximo de $1.850 para diciembre.
Entre quienes esperan los valores más elevados aparecen Pantheon Macroeconomics, con $1.850; Invecq Consulting, con $1.800; LCG, con $1.770; Econviews, con $1.750; Empiria Consultores, con $1.746; Ecolatina, con $1.745; y Banco Supervielle, con $1.736.
El dólar corre muy por detrás de la inflación
Uno de los principales interrogantes que deja el escenario cambiario es la creciente diferencia entre la evolución del dólar y la de los precios. En lo que va de 2026, el billete estadounidense acumula una suba de alrededor del 2,7%, mientras que la inflación supera el 18,5% en el mismo período.
La diferencia podría mantenerse hacia fin de año. Los analistas de FocusEconomics proyectan una inflación promedio del 31,6% para 2026, 0,1 punto porcentual por encima de la estimación del relevamiento anterior.
En contraste, si el dólar finalizara diciembre en los $1.648 proyectados por el consenso, acumularía una suba anual de apenas 13,3%. Así, el tipo de cambio volvería a avanzar considerablemente por debajo de la inflación.
La evolución de la actividad también aparece entre las variables que monitorea el mercado. Los especialistas de FocusEconomics redujeron en 0,1 punto porcentual su estimación de crecimiento y ahora esperan que el PBI avance 2,9% durante 2026.
Según el informe, agricultura y energía continuarían funcionando como motores de la economía, mientras que las actividades más vinculadas al mercado interno enfrentarían mayores dificultades.