Causó alarma en el ámbito formoseño un derrame de 50 mil litros de fueloil que se originó el último viernes cuando el fluido, por causas que se desconocen, se licuó por una de las bombas de la destilería Villa Elisa, en territorio paraguayo, y parte se desparramó en aguas de un afluente del río Paraguay.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En un primer momento se temió que el hecho ocasionara un «desastre ecológico», pero con el correr de las horas y luego de sucesivos testeos, según fuentes del gobierno formoseño, se desestimó que el derrame hubiera ocasionado algún tipo de contaminación.
La última reunión para analizar un eventual impacto concluyó ayer pasadas las 13 y contó con la presencia de funcionarios de Formosa y de Paraguay. Al término del encuentro, un allegado al gobierno provincial explicó que el agua en Formosa era apta para el consumo humano y animal, ya que los resultados de los últimas muestras no arrojaban la presencia de elementos contaminantes.
Respecto de la contención del derrame, efectivos de la Prefectura del país vecino procedieron a colocar en forma inmediata una red de contención en el afluente para que el fueloil no llegara a las aguas del río Paraguay, y luego se extrajo el fluido mediante el uso de mangueras.
En paralelo, el defensor del pueblo formoseño, Leonardo Gialluca, solicitó a la Cancillería argentina que adoptara medidas inmediatas y exigió que se tome conciencia sobre el impacto ambiental negativo que el hecho podía ocasionar.
Voceros de prensa de la Cancillería, por su parte, dijeron desconocer ayer la situación y no pudieron confirmar el ingreso de esa solicitud.
Dejá tu comentario