En Argentina, las multas por infracciones de tránsito son una herramienta clave para garantizar la seguridad vial. Sin embargo, su costo puede generar controversias, especialmente en casos como el de negarse a realizar un control de alcoholemia, una falta considerada grave que no solo implica un alto costo económico, sino también importantes consecuencias legales.
Las multas en Argentina no tienen un valor fijo en pesos, sino que se calculan en función de las Unidades Fijas, esta equivale al costo de un litro de nafta según el precio vigente en la estación de servicio de mayor venta.
Qué pasa si me niego a hacer el test de alcoholemia
Entre las infracciones más severas se encuentra el rechazo a realizar el control de alcoholemia, con multas que pueden superar las 30.000 UF en algunas jurisdicciones.
Negarse al test es considerado una admisión implícita de culpa, ya que sugiere que el conductor podría estar bajo los efectos del alcohol. De todos modos, no solo implica una multa económica, sino también otras sanciones como: