Las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) cerraron este viernes 21 de agosto en u$s50.655 millones y alcanzaron un nuevo máximo en siete años. El stock bruto subió u$s313 millones en la rueda y consolidó la recuperación por encima de los u$s50.000 millones, aunque la mejora volvió a estar más asociada a la valuación de activos que a una aceleración de las compras oficiales.
Las reservas alcanzaron un récord en siete años, pese a que las compras del BCRA perdieron impulso
El stock bruto subió u$s313 millones y cerró en u$s50.655 millones, impulsado por una nueva mejora del oro. Sin embargo, el Central compró apenas u$s23 millones y agosto sigue lejos del ritmo de acumulación de los meses previos.
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El dólar blue volvió a subir en la semana y lleva casi dos meses por encima del MEP
Las reservas en máximos de siete años, pero con compras todavía moderadas.
El principal impulso llegó por el lado del oro, que avanzó 2% y habría aportado cerca de u$s170 millones al valor contable de las tenencias del Central. A su vez, el dólar global operó casi estable, con una baja de 0,04% del índice DXY, mientras que el yuan se apreció 0,02%, la libra subió 0,16% y el yen retrocedió 0,60%. El euro, en cambio, mostró una leve baja de 0,02%.
De esta manera, la semana dejó una foto favorable para el nivel de reservas, pero más débil al mirar el flujo de divisas. En este sentido, el BCRA compró u$s23 millones en la rueda, sobre un volumen operado de u$s583 millones, por lo que absorbió el 4% del total negociado en el mercado oficial.
Con este resultado, el saldo comprador de agosto ascendió a u$s466 millones y las compras acumuladas en 2026 llegaron a u$s13.793 millones. Sin embargo, el promedio diario del mes se ubicó en u$s33 millones, todavía muy por debajo de los u$s103 millones de julio, de los u$s68 millones de junio y de los u$s137 millones de mayo.
El mayorista volvió a tocar los $1.500
En el frente cambiario, el dólar mayorista subió 0,13% y cerró en $1.499 para la venta. Según datos de mercado, la divisa avanzó dos pesos frente al cierre anterior, en una jornada con buen volumen y con una demanda activa por cobertura y por pagos al exterior.
Los mínimos se anotaron a media mañana en $1.495,50, pero luego la demanda ganó intensidad y empujó la cotización hasta máximos de $1.500. Finalmente, una leve mejora de la oferta sobre el cierre permitió acomodar los precios apenas por debajo de ese nivel.
En la semana, el mayorista subió $11,50 y recuperó con pequeño exceso la baja de $11 registrada en la semana anterior. Así, el mercado volvió a mostrar que la zona de $1.500 funciona como una referencia sensible: la demanda aparece cuando el tipo de cambio retrocede, pero las intervenciones oficiales en futuros moderan los avances cuando la cotización se acerca a ese umbral.
La distancia contra el techo de la banda, ubicado en $1.879,97, quedó en 23,83%. Por lo tanto, el tipo de cambio todavía opera lejos del límite superior del esquema, aunque las operaciones de cobertura de fin de mes empiezan a ganar peso y pueden volver a presionar sobre los precios en las próximas ruedas.
Dólares financieros y tasas en alza
Entre los dólares financieros, el MEP subió 0,70% hasta $1.535,08, mientras que el contado con liquidación avanzó 0,45% hasta $1.589,89. En tanto, el dólar blue se mantuvo sin cambios en $1.550. Con estos valores, la brecha entre el blue y el mayorista quedó en 3,40%, mientras que el canje se ubicó en 3,57%.
La dinámica cambiaria volvió a estar acompañada por tasas más altas. Así, la TAMAR subió de 25,19% a 26,50%, mientras que la BADLAR avanzó de 23% a 24,31%. Ese movimiento confirmó que el mercado de dinero sigue operando con una liquidez más ajustada y que el costo de los pesos volvió a convertirse en una variable clave para sostener la estabilidad cambiaria.
En ese contexto, la estrategia oficial parece seguir apoyándose en una combinación de compras moderadas, tasas más firmes e intervención en los plazos cortos del mercado de futuros. El objetivo inmediato es evitar que el mayorista se desordene por encima de $1.500, aunque esa administración tiene como contracara una menor capacidad de compra en el mercado oficial.
Futuros y expectativas de devaluación
En futuros, la curva mostró movimientos acotados, con una variación general positiva de 0,03%. Agosto avanzó 0,07%, septiembre subió 0,03% y los contratos de 2027 operaron con leves alzas en algunos tramos.
Con estos movimientos, la tasa implícita de agosto quedó en 1,83% mensual, equivalente a 21,91% anualizado, mientras que la de septiembre se ubicó en 1,87% mensual, o 22,42% anualizado. La lectura de la curva sugiere que el mercado espera una moderación relativa respecto de las tasas de muy corto plazo, aunque mantiene una expectativa de deslizamiento cambiario para los próximos meses.
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