Los padres de Fernanda Aguirre, la joven secuestrada hace 37 días en la localidad entrerriana de San Benito, participaron ayer de una inspección ocular junto con un juez santiagueño en el lugar donde fue hallado un mensaje de auxilio escrito por la chica, en Río Hondo, Santiago del Estero. María Inés Cabrol y Julio Aguirre viajaron especialmente a esa provincia para participar de la inspección dispuesta por el magistrado Néstor Maccorito en un camping abandonado, cercano al Lago Frontal, de Río Hondo, donde se encontró el mensaje que decía: «S.O.S.Ayúdeme, soy Fernanda».
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Voceros vinculados al operativo dijeron que el sitio del hallazgo es un predio abandonado, donde tiempo atrás funcionaba un camping, muy cerca al dique Lago Frontal.
Allí, los pesquisas encontraron el sticker de una rotisería tucumana que tenía escrito el mensaje que, según peritajes, Fernanda realizó de puño y letra. La evidencia estaba cerca de un sitio donde, según los expertos, días antes del hallazgo se habría hecho una fogata. Los padres de Fernanda concurrieron al lugar junto con el juez Maccorito, quien, además de esa inspección, ordenó una serie de diligencias para ubicar a la adolescente en Río Hondo y en la provincia de Tucumán. Las fuerzas policiales de ambas provincias realizaron rastrillajes y allanamientos en la villa turística de La Termas, Río Hondo, y en prostíbulos y albergues transitorios de esa localidad y Tucumán, añadieron las fuentes.
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