"Un colega le dijo al padre de Ariel que su hija había tomado fotos con su teléfono celular cuando se produjo el hecho, y cuando la chica esté de vuelta, estarán a disposición de la familia", explicó el letrado en declaraciones radiales.
La situación procesal de los siete jóvenes correntinos que están sospechados de haber participado en los hechos que terminaron con el crimen del turista bonaerense Ariel Malvino, en la playa brasileña de Ferrugem, se agravó luego de que la Justicia cambió la carátula del caso, convirtiéndola en "homicidio calificado", según se informó hoy.
Bajo esta calificación, si son encontrados culpables, los acusados podrían recibir condenas de hasta 30 años de prisión.
En tanto, el abogado de la familia Malvino, Juan Carlos García Dietze, quien se encuentra en Brasil siguiendo el caso de cerca, aseguró esta mañana que "hay numerosa prueba testimonial" que respalda la acusación contra los jóvenes correntinos.
En declaraciones radiales, García Dietze señaló que habló "con muchísima gente" que ha sido testigo del crimen, pero reconoció que se trata de "gente joven que no sabe qué hacer".
Agregó que "una testigo presencial vio a un muchacho rubio, primero con una remera y luego con el torso desnudo, que estaba con un grupo buscando ´roña´, como decimos los porteños".
El abogado indicó que esa testigo "en medio del tumulto no ve la trompada, pero sí cómo el muchacho rubio levanta una piedra enorme, que parece increíble que alguien pueda levantar", y con ella golpeó al joven caído.
El abogado señaló que todos los elementos que lograron reunir hasta el momento los investigadores coinciden en que quien había iniciado la pelea y quien le tiró la piedra a Malvino cuando ya estaba en el piso "es este muchacho rubio, alto, de pelo largo, que estaba con el torso desnudo".
Un amigo de éste -quien se alojaba en la misma posada y que según el abogado también es de la ciudad de Corrientes- fue quien poco antes "le había pegado a Ariel desde atrás, en la mandíbula", golpe que derribó al joven.
"Los mecanismos de los hechos -agregó el abogado- dicen que fueron dos, uno de ellos alto, rubio, con el pelo casi por los hombros, que levantó una piedra enorme y se la arrojó cuando Ariel estaba inconsciente, con convulsiones, totalmente indefenso. El otro, es el que le había pegado antes".
En tanto, el encargado de una lanchería de Ferrugem, de nombre Persio, dijo que hubo "un grupo de argentinos que estaba peleando por no sé qué cosa. La gente pasaba y se quedaba mirando. De repente, todos comenzaron a correr".
"Siempre hay peleas, pero no pasan a mayores. Nunca pensamos que un argentino se pudiera morir en una de ellas", agregó.
Dijo que Malvino "estaba intentando separar a otros dos. Volaban piñas y vi el brazo de un chico rubio y alto que le pegó desde atrás".
"La gente se estremeció cuando le pegaron a Ariel", acotó Persio en declaraciones a un matutino porteño.
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