Una fiscal bonaerense fue desplazada de su cargo después de que un acusado de violar a una joven discapacitada mental quedara en libertad presuntamente por los errores que había cometido en su informe del caso, dijeron esta noche fuentes judiciales.
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El fiscal General de San Isidro, Julio Novo, ordenó este jueves el desplazamiento de la fiscal María del Carmen Gigante, que fue cuestionada con dureza en los últimos días debido a su labor en una causa en la que fue absuelto un supuesto violador "por el beneficio de la duda".
Se trata de un hombre llamado Francisco Centurión, acusado de haber abusado sexualmente en reiteradas ocasiones a una chica deficiente mental en su casa de Talar de Pacheco, en el norte del Gran Buenos Aires.
Gigante, fiscal de Tigre, quedó en el centro de un escándalo tras unos errores que presuntamente cometió en su informe y que llevaron la semana pasada al Tribunal Oral en lo Criminal 7 de San Isidro a dejar en libertad a Centurión.
El acusado tiene 45 años y según familiares de la víctima abusaba carnalmente de la joven discapacitada mental diciéndole que ambos eran novios.
Si bien hubo testimonios que comprometían al acusado, de origen paraguayo, los jueces lo tuvieron que absolver porque no pudieron probar científicamente que la víctima había tenido relaciones sexuales con él.
Según trascendió a la prensa, el informe presentado por la fiscal -entre otras falencias- no tenía el sello ni la firma del médico que había intervenido en los estudios a la joven, lo que invalidaba ese documento.
Gigante se defendió y echó responsabilidad por lo sucedido a otros dos fiscales que actuaron en el expediente cuando ella -según dijo- gozaba de una licencia.
La funcionaria señaló que el cuestionado informe médico nada aportaba a la causa y que, en todo caso, el error de no advertir la falta de la rúbrica del facultativo no era propio, sino de sus colegas Marcelo Lloret y Leandro Loiterstein.
Los tres están siendo investigados en un sumario por orden de la procuradora general de la Suprema Corte bonaerense, María del Carmen Falbo.
Tanto familiares de la víctima como sus abogados pedirán que Gigante sea sometido a un juicio político, ahora que la fiscal fue desplazada de su cargo, en una resolución oficial que se lee como un "castigo" por su labor.
Voceros judiciales dijeron que Gigante ya no investigará casos penales y dejaron entrever la posibilidad de que el juicio contra Centurión vuelva a realizarse.
"La mamá va a estar muy tranquila sabiendo que fue engañada, la familia se va a sentir muy bien", dijo en declaraciones televisivas José Vera, abogado de la familia de la joven deficiente mental.
"Creo que en este caso el gobernador (Daniel) Scioli representa el sentir de la ciudadanía, que una persona obtenga la libertad después de un proceso es vergonzante para cualquier Gobierno", agregó el letrado.
Respecto a la causa, dijo: "Estamos en la buena senda. En (la Cámara de) Casación se podría revertir la decisión y condenar al autor del hecho."
"Su apartamiento (por Gigante) no significa que la echaron.
Mantiene la estabilidad laboral. Para que ella cese en sus funciones hay que hacer un jury de enjuiciamiento, que vamos a presentar la semana próxima", completó.
La decisión de desplazar a la fiscal se produjo días después de que Gigante fuera severamente cuestionada por el poder político nacional.
La propia presidenta Cristina Kirchner se refirió al asunto recientemente y su jefe de Gabinete de Ministros, Sergio Massa, reclamó el fin de semana pasada sanciones para jueces y fiscales ineficientes.
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