3 de septiembre 2004 - 00:00

Duros amenazan caos por Castells preso

Raúl Castells
Raúl Castells
Los grupos piqueteros duros volverán hoy a la Plaza de Mayo a reclamar la «inmediata liberación» de los ocho activistas que permanecen detenidos, imputados por los incidentes ocurridos el último martes, cuando se produjo un enfrentamiento entre manifestantes y uniformados.

A raíz de la movilización, que reunirá a la mayoría de las agrupaciones críticas -salvo el MIJD de Raúl Castells-, el gobierno desplegará un fuerte operativo policial «de prevención» que tendrá epicentro en la Casa de Gobierno, donde se reformarán las vallas de protección.

De todos modos, tanto voceros piqueteros como fuentes oficiales pronosticaban anoche que, a pesar de la tensión existente, no se producirían inconvenientes. Incluso, para evitar «infiltrados» -teoría lanzada por los activistas- los caciques piqueteros se reunieron ayer por la tarde y volverán a hacerlo hoy al mediodía para «reforzar» la seguridad interna y, de ese modo, evitar que grupos ajenos a las organizaciones provoquen destrozos. En tanto, el gobierno dispuso la presencia de efectivos de la Policía Federal para custodiar los edificios públicos. Los uniformados actuarán, como ha sido la política oficial desde la asunción de Alberto Iribarne en la Secretaría de Seguridad, en carácter preventivo y «sin armas letales».

Ayer, los piqueteros confirmaron la concurrencia de varias agrupaciones, entre otras, el Bloque Piquetero, la FTC, la CCC y la MTD Aníbal Verón, además de la CTA Verón, ligada a Quebracho y gestora de los incidentes del martes pasado.

Además se plegarán la FUBA, organismos de derechos humanos, organizaciones de estudiantes secundarios y hasta la Asamblea de San Telmo, ligada a la CTA.

Además, abogados de esas agrupaciones y de la Correpi, preparaban ayer un escrito para denunciar por «apremios ilegales» a efectivos de la Policía Federal a raíz de la agresión que, durante el traslado y mientras permanecían detenidos, recibieron los piqueteros.

En tanto, el MIJD de
Castells se movilizó ayer hasta la Casa del Chaco en la Ciudad de Buenos Aires para reclamar la libertad de su líder, a quien la Justicia de esa provincia le dictó la prisión preventiva.

La movilización la encabezó
Nina Peloso, que repitió la denuncia sobre persecución política contra su esposo y responsabilizó de ésta al presidente Néstor Kirchner.

Además,
Peloso alertó que su marido había sufrido un problema de salud mientras estaba detenido y dijo que, frente a una complicación, los responsables serán la jueza que ratificó la detención de Castells y el «poder político» que «lo envió a prisión».

A su vez, piqueteros de la CCC de Juan Carlos Alderete protestaron ayer frente al Ministerio de Trabajo y hoy volverán a las calles para cortar el Puente Pueyrredón como anticipo de una serie de medidas de fuerza que llevarán adelante contra la política oficial.

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