1 de octubre 2004 - 00:00

Liberan sana y salva a una de las secuestradas

Laura Izarregui, la empleada de una concesionaria secuestrada el martes pasado en el partido de Tigre, fue liberada sana y salva anoche en la localidad bonaerense de José C.Paz, luego de que sus familiares pagaran un rescate a los captores. La mujer fue abandonada en una zona de quintas, desde donde llamó a sus familiares, a quienes les dijo que se encontraba bien y les pidió que fueran a buscarla.

«Está bien de salud, un poco nerviosa por el shock sufrido tras estar más de dos días secuestrada», informó un jefe policial que participó de la investigación del caso.

Izarregui
, de 42 años, permaneció unas 55 horas en manos de una banda de secuestradores que, en un primer momento, pidió un fuerte rescate.

El caso se inició el martes pasado al mediodía, cuando Izarregui se retiraba de la concesionaria de autos de la localidad de Victoria, en la que trabaja junto con su prima, para dirigirse a su casa de Tigre.

Los investigadores del caso se manifestaron sorprendidos por el monto del rescate exigido, ya que la mujer capturada no pertenece a una familia adinerada.

«No es una familia que pueda pagar eso. No entiendo este tipo de secuestro. Creo que se han equivocado totalmente o deben haber pensado que tenía alguna relación con la concesionaria en la que trabaja», manifestó una fuente.

El caso llegó a la Justicia Federal de San Isidro a través de una denuncia formulada por Juan Carlos Blumberg, quien se enteró de lo que sucedía por dichos de vecinos que lo alertaron. Desde entonces, la fiscal Rita Molina investiga el caso de oficio junto a detectives de la División Antisecuestros de la Policía Federal.

• Acuerdo

En una comunicación telefónica registrada en la madrugada de ayer, los secuestradores aceptaron el dinero que ofrecían los familiares de la mujer y se coordinó el lugar de pago.

Por eso, por la mañana un hermano de
Izarregui se dirigió a través de un sistema de postas hasta el partido de Escobar,donde fue obligado a arrojarel dinero en un descampado. En el caso de Patricia Nine, la Policía sospecha que la banda que secuestró a la hija de una empresario de Moreno estaría conformada por al menos 15 personas.

La hipótesis policial es la misma que abrigó cuando se produjeron los secuestros de
Nicolás Garnil en San Isidro y del empresario del cuero, Gabriel Gaita, en Lanús.

En ambos casos fue vinculado
Cristian «el Hígado» Muñoz, sindicado como el líder de una peligrosa banda que realizaba secuestros extorsivos, operando de Norte a Oeste con contactos en el sur del conurbano. Entre sus víctimas se contó al gerente de Telecom, Augusto Peña Robirosa, y a Cristian Ramaro, capturado en Tigre.

Muñoz
era el lugarteniente de Maximiliano «el Pachu» Peñaflor, capturado durante un tiroteo en Córdoba por el secuestro del padre de Pablo Echarri y de Ramaro, cuyo rescate fue pagado casualmente en la localidad de Garín, la zona del noroeste del Gran Buenos Aires donde también liberaron a Nicolás.

El problema de esta teoría policial es que «el
Hígado» murió al tirotearse con la Policía tras asaltar, junto a varios cómplices, un banco de la localidad bonaerense de San Miguel. Y «el Pachu» Peñaflor está preso.

Sobre esta presunción hay tres interpretaciones distintas: la posible reorganización de la banda de «el
Hígado» y «el Pachu»; otra banda paralela que se apoderó del «corredor» donde solían operar estos dos peligrosos delincuentes. O, el más grave: la Policía no cuenta con datos certeros sobre el secuestro de Nine.

Aunque preocupante, la última apreciación tiene asidero en el descalabro que causó la nueva purga policial de
León Arslanian y la extraña denuncia sobre un presunto complot para asesinar al ministro de Seguridad bonaerense.

Lo concreto es que los familiares de la joven continuaban anoche a la espera de una nueva comunicación de los captores en procura de acordar la liberación de la mujer.

El padre de la mujer,
Eduardo Nine, es quien lleva adelante las negociaciones con los captores, quienes habrían exigido dinero a través de una llamada telefónica.

Dejá tu comentario

Te puede interesar