El robo al Museo Isabella Stewart Gardner de Boston, ocurrió en la madrugada del 18 de marzo de 1990, sigue siendo uno de los crímenes más impactantes en el mundo del arte. En una audaz operación, dos hombres disfrazados de policías ingresaron al museo y sustrajeron 13 piezas de incalculable valor, en lo que se considera el mayor robo de arte jamás registrado.
A pesar de décadas de investigaciones y numerosas pistas, los autores del robo nunca fueron identificados ni capturados. Se sospecha que el crimen fue perpetrado por miembros del crimen organizado, pero ninguna teoría pudo ser confirmada. Algunos informes sugieren que las obras fueron utilizadas como moneda de cambio en el mercado negro, mientras que otras hipótesis sostienen que podrían haber sido destruidas o almacenadas en secreto.
Cómo fue el atraco al museo Isabella Stewart Gardner
En la noche del robo, dos hombres vestidos como policías se presentaron en la puerta del museo alegando que respondían a una llamada de emergencia. Los guardias de seguridad, confiados en la supuesta autoridad de los visitantes, les permitieron el ingreso. Una vez dentro, los falsos agentes redujeron a los guardias, los ataron con cinta adhesiva y los encerraron en el sótano. Durante aproximadamente 81 minutos, los ladrones recorrieron las galerías y seleccionaron meticulosamente las obras a robar.
La sala donde estaban expuestas las obras robadas permanece intacta, con los marcos vacíos como un recordatorio del crimen. El misterio y la magnitud del caso inspiraron libros, documentales y teorías de conspiración, manteniendo viva la esperanza de que algún día las piezas robadas puedan ser devueltas al museo.
Qué obras fueron robadas
Los ladrones sustrajeron 13 piezas de arte con un valor estimado en más de 500 millones de dólares. Entre las obras más valiosas se encontraban:
- El concierto de Johannes Vermeer.
- Cristo en la tormenta en el mar de Galilea de Rembrandt, su única pintura de temática marítima.
- Dama y caballero en negro de Rembrandt.
- Un esbozo de Paisaje con obelisco, atribuido a Govaert Flinck.
- Chez Tortoni de Édouard Manet.
- Cinco dibujos de Edgar Degas.
- Un bronce en forma de águila de la bandera de Napoleón.
- Una antigua copa china de bronce.
Qué pasó con las obras de arte
Hasta el día de hoy, ninguna de las 13 piezas fue recuperada. El FBI realizó múltiples operativos y continúa recibiendo información sobre el paradero de las pinturas, pero sin resultados concretos. El Museo Isabella Stewart Gardner mantiene una recompensa de 10 millones de dólares por información que conduzca a la recuperación de las obras.
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