Hoy vence el plazo que dispuso Aníbal Ibarra pocas horas después de la tragedia de República de Cromañón ordenando la clausura por 15 días de todos los boliches que tenían habilitación transitoria. Cuando se dictó, hace dos semanas, la disposición alcanzó a 108 locales nocturnos. En los últimos 10 días, se realizaron controles -rigurosos, seguramente como nunca hubo-en unos 90 de esos locales. En el resto, no, porque no abren sus puertas durante el verano y, por lo tanto, no pudieron ser fiscalizados. El fin de los controles arrojó un resultado alarmante: de los casi 90 inspeccionados no hay uno solo que cumpla las condiciones establecidas para abrir sus puertas.
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