Se tornaba confuso anoche el conflicto en los subterráneos porteños, tras anunciar el secretario general de la UTA, Juan Manuel Palacio, que serían levantados los paros por haber ofrecido la empresa Metrovías un aumento salarial de 19% sobre los básicos, mientras delegados del personal anticipaban el rechazo a esa oferta. Dos hechos fueron especialmente graves en una jornada en la que se decidió extender 48 horas más la huelga. El gobierno, a través del ministro Aníbal Fernández, sostuvo que si el conflicto persiste, la Casa Rosada «intimará» a la empresa Metrovías «a garantizar el servicio». Toma así partido para frenar una crisis que pueda agravarse. Hay peligro, además, de que sea mayor el riesgo de contagio de la protesta a otros sectores del transporte ya que la UTA, el gremio que los nuclea, analiza extender la huelga a los colectivos, por ejemplo.
El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Juan Manuel Palacio, aseguró a medianoche haber arribado a un acuerdo con los directivos de Metrovías que significará un aumento salarial de 19% sobre el básico de los trabajadores de subtes.
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En declaraciones que formuló en la sede de la UTA, en Moreno al 2900, Palacio aseguró que la oferta le será transmitida a los delegados de subtes y a los trabajadores, y consideró que «el levantamiento del paro es una cuestión inmediata».
No obstante, delegados del personal de Metrovías dijeron que la oferta era insuficiente por lo que se sostendría la medida de fuerza por 48 horas que había dispuesto una asamblea de los trabajadores tras fracasar las negociaciones que se llevaron a cabo por la tarde, en dependencias del Ministerio de Trabajo -mientras se cumplia el paro de 24 horas-, en las que la empresa había mantenido su oferta de 8% de aumento mientras los delegados de las cinco líneas de subtes y el Premetro insistieron en reclamar 53%.
Al término de la reunión en Trabajo, la empresa pidió al gobierno que dictara la conciliación obligatoria, mientras una amenaza mayor se cernía sobre los usuarios de medios de transporte, cuando un plenario de delegados de las distintas ramas de la UTA analizaba la posibilidad de llamar a un paro nacional del gremio en apoyo a los trabajadores de los subterráneos, medida que habría quedado descartada tras la nueva oferta empresaria.
Al menos un dato alentador fue ayer que el cosecretario de la CGT, Hugo Moyano, sugirió a los dirigentes sindicales de subterráneos que « flexibilicen» la postura porque, sostuvo, «a veces con la inflexibilidad en vez de lograr mejoras, se retrocede». Moyano se mostró, además, preocupado por las «consecuencias que le trae esta medida de fuerza a la gente que trabaja».
• Denuncia
Por su parte, la concesionaria denunció que delegados gremiales impidieron la partida de un «servicio de emergencia» desde la estación Primera Junta de la línea A. El vocero de Metrovías, Juan Ordóñez, afirmó que el conflicto «pinta para largo», y denunció que ayer «hubo piqueteros que ingresaron en las estaciones y gente del Polo Obrero y el MST caminando por los túneles».
Voceros sindicales, por su parte, aseguraron que no se arribó a ningún acuerdo debido a que la empresa no modificó su propuesta de un aumento de 8% en respuesta al pedido de los trabajadores de 53%.
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