8 de febrero 2005 - 00:00

Reiteran que renuncia del Papa “es una cosa posible”

El cardenal argentino Jorge Mejía, ex director de la Biblioteca y el Archivo del Vaticano y compañero de estudios del Papa Juan Pablo II, afirmó hoy que "la renuncia" del Pontífice "es una cosa posible", aunque sostuvo que se trata de una determinación que depende exclusivamente de él.

"Nosotros esperamos que el Papa siga tirando mientras pueda. pero cuando no pueda, es su conciencia la que a él lo pondrá delante de la renuncia", dijo el cardenal Mejía, estrecho colaborador y conocedor de Juan Pablo II.

En la misma línea, sostuvo: "hay que ver si no llegamos ya al límite. Eso lo tiene que juzgar él, delante de Dios".

En declaraciones desde El Vaticano, el cardenal argentino remarcó: "Si él siente que las fuerzas no le dan ya para llenar plenamente su función, que es sumamente complicada y llena de toda clases de problemas, delante de Dios presentará la renuncia".

"Si lo hará o no, y cuándo lo hará, nadie lo sabe. Eso depende de él hasta el día que eso se diga", añadió refiriéndose a la hipotética determinación.

El tema de la posible dimisión del Papa cobró fuerza en la víspera, luego de que el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado del Vaticano -un virtual "primer ministro" de la Santa Sede- dijo al ser consultado al respecto: "¿La renuncia del Pontífice? Dejamos la decisión a la conciencia del Papa".

Tras ello, y al ser consultado al respecto, el cardenal Mejía sostuvo esta mañana: "La renuncia del Papa es una cosa posible, que está prevista en nuestro Código, y todo depende de que él considere que la situación suya personal y la situación de la Iglesia y del mundo justificaría su renuncia".

Mejía también se refirió a las palabras del secretario de Estado del Vaticano, al señalar que Sodano "admitió la hipótesis", pero aclaró: "ya la admitimos todos".

"Lo sentimos mucho porque lo queremos y esperemos que esté bien y que siga mejor, pero si no se puede, no se puede", enfatizó Mejía. Luego, se refirió a otra posibilidad, que es la de que exista un hipótesis de "total invalidez", y señaló que para ese caso, es probable que exista una carta del propio Pontífice, declarando vacante la sede apostólica para habilitar la elección de un nuevo Papa.

"No sería el primer caso. Se dice que Pio XII tenía una carta, y Paulo VI también. Sería una posible tradición en los Papas ante la posibilidad de invalidez, como un derrame cerebral o una parálisis total o un tumor cerebral, enfermedades terribles pero que suceden. La carta sería una propuesta diciendo: 'yo no estoy en condiciones de seguir. Si me vuelvo inválido, se considera vacante la sede apostólica'. Era esa la carta que había dejado Paulo VI, por ejemplo", dijo Mejía.

En tanto, sobre las funciones de los cardenales, recordó que "cundo muere un Papa el Colegio Cardenalicio queda a cargo de los asuntos corrientes y prepara la siguiente elección. Eso es lo único que hace el Colegio Cardenalicio".

Volviendo sobre las palabras de Sodano, Mejía señaló que "el cardenal ha dicho una cosa que es clara desde el punto de vista de nuestro derecho: si el Papa siente que no tiene más fuerzas y que no da a basto para la tremenda función que tiene que llenar con la Iglesia y con respecto al mundo, entonces renuncia".

"Es un hombre de una fibra que yo no conozco ningún otro. Es un hombre que sigue, sigue y sigue mientras puede. Ahora, hay que ver si no llegamos ya al límite. Eso lo tiene que juzgar él, delante de Dios", afirmó.

Ante la hipótesis de una "renuncia consciente", Mejía agregó: "Todos estaríamos llenos de preocupación por lo que pasa después con él, por cómo evoluciona y pensar también por quién sigue, pensar por los dos".

El Papa ya lleva dos semanas internado en el Policlínico Gemelli, de Roma, luego de una gripe que derivó en sucesivas complicaciones, especialmente a raíz del cuadro delicado de salud que presenta, por el mal de Parkinson que lo afecta desde hace años.

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