12 de enero 2005 - 00:00

Se prueba que lo normal es transgredir ley en la Capital y falta control

Dos jornadas de inspecciones a cargo del flamante secretario de Seguridad porteño, Juan José Alvarez, ya probaron infracciones en más de 30 boliches. También, en salas de cine, locales de comida y shopping. Queda demostrado que la tragedia de República de Cromagnon no era la única posible aquel lamentable 30 de diciembre y que ignorar la ley es materia común en Capital Federal. Además, la generalizada falta de condiciones en los establecimientos en materia de seguridad demuestra que no se realizaban como correspondían los debidos controles, por lo que se ve afectada, aun más, la imagen del jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra. Al ritmo de las inspecciones, varios boliches comenzaron a deshacerse de materiales inflamables y otras faltas a la normativa vigente. Resta saber si las multas serán, a partir de ahora, permanentes o si durarán apenas una semana, como las aplicadas por el no uso del cinturón de seguridad.

La estación de servicio de avenida Del Libertador y Cerrito en la Capital Federal fue inspeccionada ayer por el Gobierno porteño. Hace un año y medio el lugar fue clausurado y siempre se objetó su ubicación, pero estaba todo en orden. Si se intimó para que una de las puertas cambie el sentido de apertura; también se pidió información sobre los seguros de riesgo laboral y una mayor precisión en la ubicación del depósito de líquidos peligrosos. Anoche continuaban los operativos por la zona.
La estación de servicio de avenida Del Libertador y Cerrito en la Capital Federal fue inspeccionada ayer por el Gobierno porteño. Hace un año y medio el lugar fue clausurado y siempre se objetó su ubicación, pero estaba todo en orden. Si se intimó para que una de las puertas cambie el sentido de apertura; también se pidió información sobre los seguros de riesgo laboral y una mayor precisión en la ubicación del depósito de líquidos peligrosos. Anoche continuaban los operativos por la zona.
Otra jornada de inspecciones llevó a cabo ayer Juan José Alvarez, secretario de Justicia y Seguridad Urbana de la Capital Federal, con operativos a locales bailables, geriátricos, una estación de servicio y, como anticipara este diario, un shopping del barrio porteño de Liniers.

Se clausuraron tres salas de cine en ese centro de compras y un patio de juegos de una hamburguesería.
Sumados a los controles del lunes pasado a más de 20 boliches -casi todos con irregularidades-la evidencia es que en la Ciudad de Buenos Aires se transgreden permanentemente las normas y que especialmente los boliches no están en regla. Ayer mismo a más de una decena se le detectaron infracciones relacionadas con la protección antiincendios y salidas de emergencia. Las irregularidades detectadas,en los pocos operativos realizados en dos días a diferentes rubros, son variadas, pero la medida -como socorro ante la tragedia-ha provocado además que ayer, desde algunos boliches del porteño barrio de Recoleta comenzaran a desprenderse de elementos de ornamentación inapropiados.

Tiraron a la basura sillones de goma espuma y elementos diversos motivados por la posible multa que les pudiera caber si desembarcan inspectores y bomberos como lo están haciendo. El coqueto barrio se vio con montañas de basura que sacaban algunos locales, muebles rotos, lámparas, telas, sillas viejas y todo tipo de adornos.

Al menos de manera meticulosa, evidentemente las inspecciones hace tiempo que no se llevaban adelante, sin descartar un presunto mecanismo irregular para que pudieran funcionar los locales como hasta el 30 de diciembre. La catarata de inspecciones y clausuras se repitió en el interior del país y hasta en ciudades como Asunción del Paraguay, tras la tragedia de Cromagnon.

• Cines clausurados

En el centro de compras de Liniers, barrio porteño ubicado en el límite con la provincia de Buenos Aires, fueron clausurados los cines por no contar con elementos de seguridad contra incendios y la habilitación en regla.

El operativo fue realizado por inspectores de seguridad alimentaria, bromatología y fiscalización del gobierno porteño, efectivos policiales y personal de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal. A las salas de cine les comprobaron mayor cantidad de butacas que las autorizadas por la habilitación para su funcionamiento y que no tenían la cantidad adecuada de matafuegos ni correcta señalización de las salidas de emergencia.

En las salas de juegos observaron material inflamable, las mangueras tapadas y puertas que abrían al revés y sin picaporte. Esos lugares para niños pertenecen a la firma Mac Donald's y La Isla de la Fantasía los que no tenían sus peloteros habilitados por lo que se labró un acta de infracción. Sin embargo, Mac Donald's aclaró que en realidad todos los peloteros de la Ciudad tendrían su habilitación en trámite debido a que son anteriores a la ley de 2000 que los regula, pero que «hace pocos meses se reglamentó».

En más de 10 locales bailables
que se inspeccionaron ayer, se verificó en la mayoría «que la señalización de los medios de salida es insuficiente así como las luces de emergencia y la falta de tratamiento ignífugo en revestimientos», según explicó el gobierno porteño.

En distintos puntos de la Ciudad, el centro y algunos barrios, el operativo conjunto de inspectores y bomberos -éstos dependen de la Policía Federal-se controlaron entre otros boliches: Barheim; City Hall; Luna Morena;Azúcar; El verde; Sudaca; Sahara; New Port; Kory, Palermo Club y Central Tango.

Hasta el 18 próximo, se incrementarán las inspecciones a los locales de baile, que permanecen cerrados hasta ese día
por un decreto de Aníbal Ibarra, tras la catástrofe del 30 de diciembre. Alvarez aseguró que los inspeccionará todos -son 108 los de «clase C», como Cromagnonantes de darles permiso para reabrir.

• Cinturones

¿Cuánto podrá Alvarez mantener esa movida? En el caso del control de los cinturones de seguridad a los automovilistas y pasajeros, por ejemplo, la preocupación por una multa cesó en menos de una semana, al mismo tiempo que aflojaron esos operativos. La idea que maneja el equipo del duhaldista es incrementar, claro, el número de inspectores, pero también a partir de las próximas horas comenzará a revisar toda la normativa del distrito, ante un Aníbal Ibarra que le dio amplias facultades al nuevo funcionario, incluso políticas (ver nota aparte).

Al mismo tiempo el bonaerense estudia qué renuncias aceptará de todas las que ha pedido, ya que no quiere desmantelar por completo esa megasecretaría que tiene a cargo, incluso permitirá la ampliación de contratos por uno o dos meses antes de reemplazar, casi completamente, todo el staff ibarrista que además, en su área, mantiene sobrevivientes de la UCR.

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