Nicolás Barlaro, el dueño de la casa de la localidad bonaerense de Pilar donde Strajman fue liberado, formuló estas acusaciones al ampliar ayer al mediodía su declaración indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 1 porteño, luego de negarse a ser careado con Adrián Sommaruga, el presunto líder de los captores. Ambos eran socios de la empresa de seguridad para boliches Go Q y en el juicio se incriminaron mutuamente por el secuestro. Otro de los imputados, el patovica Diego Ferreyra, también se negó a sostener un careo con Sommaruga.
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Barlaro volvió a cargar toda la responsabilidad del secuestro a la familia Sommaruga, en especial a los hermanos Adrián y Pablo, y reveló que, por rumores de la cárcel, supo que hay otra persona que participó del hecho y que está prófuga. «Hablan de personas prófugas, en especial de una. Se dice que es este chico Matías Blum», señaló Barlaro respecto de esa persona, cuyo nombre aparece en una escucha telefónica aunque no está imputada en el secuestro. Se trata de una escucha incorporada tras la instrucción de la causa que fue grabada en un penal cuando hablaban uno de los hermanos Sommaruga preso y su hermana, donde dan a entender que había gente prófuga y entre ellos se menciona a Blum.
Fuentes judiciales indicaron que lo más probable es que una vez concluido el juicio, el tribunal ordene continuar la investigación y en especial el rol de Blum en el caso. Padres de niña vieron a captora Uno de los nueve imputados por el secuestro y mutilación de Ariel Strajman reveló ayer ante los jueces a cargo del juicio oral por el caso que hay una persona que participó del hecho que nunca fue detenida y volvió a incriminar a la familia Sommaruga, también sometida a proceso.
Los padres de Fernanda Aguirre, la chica secuestrada el 25 de julio pasado en San Benito, Entre Ríos, revelaron ayer que se reunieron con Mirta Chaves, detenida por el caso -y esposa de Miguel Angel Lencina, presunto secuestrador, detenido y quien se ahorcó en su celda-, días antes de que admitiera ante la Justicia haber participado del hecho.
El encuentro entre María Inés Cabrol y Juan Aguirre con Chaves se conoció ayer, cuando alrededor de 200 efectivos de las policías entrerriana y de la Federal, junto con miembros del cuerpo de bomberos, rastrillaron sin éxito el paraje El Espinillo, una zona rural ubicada a 25 kilómetros de la capital entrerriana. La reunión se extendió apenas unos 15 minutos
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