Un delincuente murió ayer al tirotearse con la Policía en el palier de un edificio del barrio porteño de Recoleta al que había ingresado a robar junto con un cómplice, luego de reducir al encargado, a un comerciante vecino y a la propietaria de un departamento. El cómplice del ladrón fallecido fue detenido herido tras el tiroteo en el que un policía fue lesionado y salvó su vida por el chaleco antibalas.
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El hecho ocurrió a las 10 en la avenida Quintana al 200, entre Montevideo y Rodríguez Peña, cuando dos delincuentes interceptaron al encargado del edificio y, bajo amenazas, lo obligaron a dirigirse a una cafetería lindera que se comunica por una puerta interna con el edificio.
En la cafetería, los ladrones -ambos de 18 años- dominaron al encargado, golpeándolo con la culata de un arma; al dueño del local (que estaba cerrado al público), y luego a una mujer, a quien redujeron cuando ingresaba en el inmueble.
En el comercio, las tres víctimas fueron atadas y amordazadas, al tiempo que los delincuentes exigían al encargado las llaves de todos los departamentos. Una vez que dominaron a la mujer, la obligaron a subir a su departamento del piso 11, con la intención de desvalijarlo.
No obstante, apenas iniciado el asalto, el comerciante que había sido atado se pudo soltar y, ante un descuido de los ladrones, denunció el episodio a personal policial que custodia una embajada ubicada a pocos metros del lugar. El policía custodio pidió refuerzos a la Seccional 17ª y en minutos varios policías llegaron al edificio.
Al parecer, cuando los delincuentes se disponían a robar las pertenencias del departamento, la Policía llegó al lugar e intentó evitar el robo, por lo que les dio la voz de alto a los asaltantes. Los delincuentes comenzaron a disparar sus armas por el palier del piso 11 y se produjo un enfrentamiento que culminó cuando uno de los ladrones recibió un disparo y cayó al suelo herido de gravedad. La Policía logró detener luego al cómplice y liberó a la mujer y al encargado del edificio, quienes resultaron ilesos.
Como consecuencia del enfrentamiento, el delincuente baleado inicialmente murió minutos después y uno de los policías recibió un disparo en el chaleco antibalas, sufrió heridas leves (salvó su vida por milagro) y tuvo que ser trasladado al hospital Churruca para su atención.
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