20 de agosto 2004 - 00:00

Unifican inteligencia contra los secuestros

Kirchner ordenó unificar ayer las tareas de las agencias de inteligencia de las fuerzas de seguridad y de la provincia de Buenos Aires para la prevención y la represión de secuestros. También se combatirá así la piratería del asfalto y el comercio ilegal de drogas. De esta manera, el gobierno intenta mostrar que reacciona ante el pedido de más seguridad por parte de los ciudadanos que cada vez se encolumnan en mayor número con los reclamos de Juan Carlos Blumberg.

El gobierno fusionó ayer las tareas del espionaje interno e instruyó a las fuerzas de seguridad para que hagan inteligencia sobre las bandas de secuestradores y «piratas del asfalto» que operan en el conurbano bonaerense.

Además, recortó el mando de las fuerzas federales en el área del conurbano al ministro León Arslanian y se lo cedió al ministro de Justicia y Seguridad, Horacio Rosatti, que deberá hacerse cargo de las operaciones de control cuando regrese de París.

Así lo decidió ayer Néstor Kirchner antes de viajar a Catamarca. Es una reacción a días de la marcha de Juan Carlos Blumberg al Congreso (ha pedido juntar 500 mil personas) y una repuesta a las durísimas críticas que la madre de Nicolás Garnil le hizo por la falta de acción ante la situación de inseguridad del país.

Un dato clave para entender la situación política es que el Presidente decidió activar una especie de «Comité de Crisis» que está contemplado en la Ley de Seguridad Interior que hiberna desde hace más de un año.

La seguridad interior implica el empleo de recursos humanos y materiales de todas las fuerzas policiales y de seguridad del país, a fin de resguardar la libertad y el patrimonio de los habitantes.

La ley establece también que la conducción política del esfuerzo nacional de policía estará bajo la órbita de los ministerios del Interior (Aníbal Fernández) y Justicia (Rosatti), y que éstos serán los encargados de definir los planes de acción de las fuerzas de seguridad, tanto en el despliegue de efectivos como en las operaciones.

• Refuerzo

Además, les da atribuciones para dirigir y coordinar la actividad de los órganos de información e inteligencia de la Policía Federal, como también los de Gendarmería y Prefectura.

Según la disposición presidencial,
las tareas estarán reforzadas por los «topos» de la Secretaría de Inteligencia.

Es decir, de ahora en más todas las fuerzas federales harán tareas de inteligencia criminal en territorio bonaerense, el más complicado en el mapa de la inseguridad del país.

Parte de estas facultades las tenía -hasta ayer-León
Arslanian, que se encontraba al frente del Consejo de Complementaciónpara la Seguridad Interior,-un escalón por abajo del «Comité de Crisis».

Kirchner
reunió ayer en la Casa de Gobierno a los jefes de la Policía Federal, comisario general Néstor Valleca; de la Prefectura, prefecto general Carlos Fernández; y de Gendarmería, comandante general Eduardo González, para ponerlos al tanto de las nuevas disposiciones. Estaban el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el secretario de Seguridad, Alberto Iribarne.

«Fue una bajada de línea política, para que se entienda que para el gobierno la seguridad es un tema que ocupa y preocupa al Presidente»,
dijo un funcionario que presenció el encuentro.

• Respuesta

El concepto lo repetiría después Kirchner en suelo catamarqueño, adonde viajó para anunciar inversiones. Dijo que trabajaba de «sol a sombra por la vida». Y agregó: «Sepan que sus hijos sí tienen que tener seguridad día tras día, con mucha fuerza, sin sensacionalismo mediático». Fue obvio que se trató de una respuesta a la carta de Susana Garnil.

A los tres jefes de las fuerzas de seguridad federales les dijo que actúen en
«forma conjunta» con la Policía Bonaerense, bajo la coordinación del consejo que integran Iribarne y Arslanian. Les ordenó «potenciar esfuerzos» con la finalidad de «obtener resultados positivos» y que la cooperación entre las instituciones «no se limite sólo a la presencia de efectivos en puestos fijos».

«La idea es que las fuerzas de seguridad federales tengan participación creciente no sólo en puestos fijos sino también participando de operativos y aportando a la tarea de inteligencia criminal»,
confesó un vocero.

Los operativos de inteligencia estarán destinados a prevenir principalmente
«delitos complejos», como los secuestros extorsivos y la piratería del asfalto.

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