La mansión del empresario Mario Segovia fue allanada en la provincia de Santa Fe, donde
secuestraron cinco autos de lujo: un Rolls Royce modelo 2008 (foto), dos camionetas
Hummer, una Land Rover y un cuatriciclo último modelo.
La esposa y el contador de Mario Segovia, detenido el domingo acusado de ser el máximo traficante de efedrina del país y a quien se le secuestró un arsenal, autos de lujo, dinero en efectivo y hasta lingotes de oro en su mansión, fueron apresados en Santa Fe.
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Estos dos sospechosos, más otro hombre que trabaja para el empresario, quedaron detenidos en la causa de la «ruta de la efedrina».
El juez fijó para hoy las indagatorias a los últimos cinco detenidos por el caso: Segovia, su primo Sebastián, su esposa Gisela Itatí Ortega, su contador Roberto Guerini y un hombre que trabajaba para él y que fue identificado como Daniel Bocchi.
Segovia y su primo fueron detenidos en la tarde del domingo en el Aeroparque Jorge Newbery cuando iban a abordar un avión a Misiones, y en el procedimiento se les secuestraron un auto Volkswagen Passat, dos teléfonos, dos notebook, 3.000 dólares y 2.000 pesos.
En el momento de la detención, Mario Segovia tenía en su poder un documento bajo la identidad de Héctor Germán Benítez, quien en realidad es un hombre que se encuentra detenido en la cárcel de Sierra Chica acusado de un robo calificado.
La sospecha de los investigadores policiales es que Segovia tenía planeado viajar a Misiones, desde donde pensaba abandonar el país de manera ilegal.
Compras
Según los investigadores, Segovia había comprado entre 2006 y 2008 más de 8.100 kilos de efedrina, cuyo precio en el mercado ilegal mexicano es de unos 30 millones de dólares, por lo que el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, lo sindicó como el «mayor proveedor de los carteles mexicanos».
De hecho, el juez Faggionato Márquez cree que Segovia le compraba efedrina a Raúl Ribet, uno de los primero imputados presos en la causa.
Con la detención de este empresario, la cual se logró tras un trabajo de agentes de la Secretaría de Inteligencia (SI), el magistrado ordenó la realización de 13 allanamientos en propiedades de Segovia.
El primero de ellos se realizó en su casa, ubicada en Condarco 472 bis y bulevar Argentino, en la zona más exclusiva del barrio Fisherton, de la ciudad de Rosario, donde los investigadores policiales detuvieron a la esposa de Segovia.
Pero los investigadores se llevaron una sorpresa con la gran cantidad de autos lujosos con los que se encontraron: un Rolls Royce modelo 2008, una camioneta Hummer modelo 2008 y otra de la misma marca modelo 2007, una Land Rover y un cuatriciclo último modelo, lo que fue secuestrado y llevado ayer a Campana. Además, encontraron dos lingotes de oro de un kilo cada uno, dos de medio kilo y dos de 100 gramos, así como también 10 armas de fuego, 275 mil euros, 70 mil dólares y 3.500 libras esterlinas.
«Los lingotes de oro son como los de las películas. Hasta tienen el peso tallado en el frente. Estaban guardados en una caja fuerte», graficó un jefe policial que participó de los operativos.
Además, en esa casa se encontraron precursores químicos bajo la inscripción de la droguería Famérica, de la Capital Federal, que ya había sido allanada por el mismo caso en setiembre pasado, cuando fue demorado su dueño, que luego fue liberado. Luego, se realizó otro allanamiento en un estudio contable ubicado en Rivera Indarte 3755 de Rosario, donde fue detenido el contador Guerini.