28 de julio 2026 - 12:08

Fuerte impacto de la volatilidad global: 8 de cada 10 inversores refuerzan posiciones defensivas

Un informe revela que el 85% de los inversores globales espera una mayor volatilidad en los próximos 12 meses. En Argentina, crece la preferencia por estrategias defensivas, una mayor diversificación y la gestión activa para enfrentar un escenario de incertidumbre económica y geopolítica.

Cómo se preparan los inversores para cerrar el año y 2027.

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La volatilidad dejó de ser un fenómeno transitorio para convertirse en una condición estructural de los mercados financieros. En un contexto atravesado por riesgos geopolíticos, incertidumbre macroeconómica y posibles disrupciones en los mercados energéticos, los inversores comenzaron a redefinir la forma de construir sus carteras, con un mayor foco en la diversificación, la preservación del capital y la gestión activa.

Así lo muestra la Encuesta Global Investor Insights 2026 de Schroders, elaborada por CoreData Research entre más de 1.000 inversores institucionales y responsables de banca patrimonial de 24 mercados, que en conjunto administran activos por unos u$s72 billones.

Según el relevamiento, el 85% de los inversores globales anticipa un aumento de la volatilidad durante los próximos doce meses. Frente a ese escenario, la diversificación (84%) y la protección del capital (83%) desplazaron al crecimiento como los principales objetivos al momento de diseñar una estrategia de inversión.

Argentina apuesta por carteras más resilientes

En Argentina, el diagnóstico es similar, aunque con un perfil todavía más defensivo. El 81% de los inversores locales prevé un incremento de la volatilidad en el próximo año y la respuesta apunta a una mayor flexibilidad en la asignación de activos.

Más de la mitad (56%) planea aumentar su exposición a activos defensivos o de corto plazo y aprovechar las oportunidades que puedan surgir durante episodios de mayor volatilidad. Además, un 48% prevé ampliar la diversificación geográfica de sus carteras para reducir riesgos.

Entre las principales amenazas identificadas aparecen una escalada de los conflictos geopolíticos, movimientos bruscos en los precios de las materias primas y la energía, y una eventual desaceleración de la economía mundial.

Los resultados también muestran que los inversores argentinos otorgan un peso mayor que el promedio mundial a la resiliencia de las carteras. El 89% considera a la diversificación como uno de los principales objetivos de inversión, frente al 84% registrado a nivel global. Ese mismo porcentaje ubica a la protección del capital como una prioridad, seis puntos por encima de la media internacional.

La volatilidad en los mercados globales y sobre todo en el petróleo, fortaleció la postura defensiva

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La gestión activa gana terreno

El informe también refleja un cambio en la forma de administrar las inversiones. A nivel global, el 31% de los encuestados prevé trasladar parte de sus activos desde estrategias pasivas hacia estrategias activas, mientras que el 85% considera que los gestores activos estarán mejor posicionados para navegar un escenario de mayor incertidumbre durante los próximos 12 a 18 meses.

"En un mundo cada vez más volátil, los inversores están reconfigurando sus carteras para situar la diversificación y la resiliencia en el centro de sus estrategias, al tiempo que gestionan los riesgos geopolíticos. Es revelador que, en este contexto, un contundente 85% de los inversores haya manifestado confianza en que los gestores activos pueden ayudarles a alcanzar estos objetivos durante los próximos 12 a 18 meses", señaló Johanna Kyrklund, Group Chief Investment Officer de Schroders.

La ejecutiva agregó que la fragmentación geopolítica y la reconfiguración de las cadenas de suministro están generando nuevas presiones inflacionarias, lo que vuelve cada vez más relevante la capacidad de seleccionar activos y adaptar las carteras a un entorno cambiante.

En la misma línea, Mariano Fiorito, Country Head de Schroders Argentina y Uruguay, sostuvo que "vemos que cada vez más inversores ponen el foco en la gestión activa para desenvolverse en un contexto más desafiante, donde la dispersión de retornos y la incertidumbre macroeconómica hacen clave una selección más cuidadosa de activos y la capacidad de adaptarse rápidamente a los cambios del mercado".

Una asignación más flexible

El estudio también detecta un cambio en la construcción de portafolios. En lugar de analizar por separado los mercados públicos y privados, los inversores comienzan a integrar ambos universos dentro de una misma estrategia.

A nivel global, el 49% evalúa de manera conjunta las oportunidades entre crédito público y privado. En Argentina, ese porcentaje asciende al 56%, reflejando una mayor predisposición a combinar distintas clases de activos para mejorar la diversificación, generar ingresos y aumentar la resiliencia de las carteras.

En paralelo, los ETF de gestión activa continúan ganando participación como herramientas para implementar estrategias más flexibles, gracias a su liquidez, menores costos y capacidad para adaptar la exposición al riesgo en un contexto de mayor volatilidad.

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