28 de julio 2026 - 08:27

Dólar: el blue volvió a un récord, pero hay factores que aún sostienen la expectativa de calma cambiaria

El paralelo avanzó hasta los $1.560, mientras el oficial y los financieros se mantuvieron prácticamente sin cambios. Pese a la mayor volatilidad externa, analistas sostienen que el ingreso de divisas del agro, la energía y las inversiones del RIGI podría sostener la calma cambiaria en los próximos meses.

A cuánto cotiza el dólar este 28 de julio. 

A cuánto cotiza el dólar este 28 de julio. 

El mercado cambiario mostró comportamientos dispares el lunes. Mientras el dólar blue volvió a marcar un máximo nominal histórico al trepar hasta los $1.560 para la venta, el resto de las cotizaciones permaneció prácticamente estable, en un escenario en el que los analistas continúan viendo margen para una relativa calma cambiaria durante el segundo semestre.

En el segmento oficial, el dólar mayorista cerró sin cambios en $1.497, mientras que la brecha con el mercado informal se amplió hasta el 4,2%, desde el 3,2% de la rueda previa. Los dólares financieros también operaron con escasas variaciones.

La suba del blue se produjo en un contexto internacional más desafiante. El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, el repunte del petróleo y la reimposición de aranceles por parte de Estados Unidos fortalecieron al dólar a nivel global y elevaron la demanda de activos considerados de refugio. A esto se sumaron factores estacionales del mercado local, como el pago de salarios de fin de mes y el cierre de posiciones en el mercado de futuros.

Sin embargo, más allá de estos movimientos puntuales, distintos analistas consideran que existen fundamentos que podrían mantener contenido al tipo de cambio durante los próximos meses.

La suba del blue se produjo en un contexto internacional más desafiante

La suba del blue se produjo en un contexto internacional más desafiante

Tres factores que respaldan la calma cambiaria

El primero es el ingreso de divisas del complejo agroexportador. La recuperación de los precios internacionales, con la soja nuevamente cerca de los u$s460 por tonelada en Chicago, se combina con un importante volumen de exportaciones aún pendiente de liquidación, incluso una vez finalizada la etapa más intensa de la cosecha gruesa.

El segundo elemento es el avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Si bien la concreción de los proyectos dependerá en parte del escenario político de cara a las elecciones de 2027, los anuncios de inversión fortalecen las perspectivas de ingreso de capitales en los próximos años.

De acuerdo con la consultora Qualy, los proyectos anunciados bajo el RIGI representan inversiones por alrededor de u$s31.000 millones, mientras que las exportaciones adicionales podrían alcanzar u$s13.000 millones anuales entre 2027 y 2030, para luego ubicarse cerca de u$s35.000 millones por año en régimen.

El tercer sostén proviene del sector energético. La suba internacional del petróleo, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, mejoró las perspectivas de exportación y fortaleció el superávit energético.

Las proyecciones de comercio exterior también juegan a favor del mercado cambiario. Desde Abeceb estiman que las exportaciones argentinas podrían rondar los u$s100.000 millones este año y que el superávit comercial alcanzaría aproximadamente u$s21.000 millones, casi el doble del registrado en 2025. El impulso proviene principalmente del agro, la energía y la minería, mientras que las importaciones continúan mostrando un crecimiento más moderado.

En paralelo, la demanda privada de divisas permanece contenida. La desaceleración de la inflación, las tasas reales positivas y el renovado atractivo de las colocaciones en pesos continúan favoreciendo estrategias de carry trade, lo que reduce la necesidad de cobertura cambiaria.

Con este escenario, si bien la volatilidad internacional sigue condicionando el comportamiento diario del mercado y el dólar blue continúa reflejando una mayor sensibilidad, buena parte de los analistas considera que los flujos previstos de divisas permitirían sostener un tipo de cambio relativamente estable durante lo que resta del año, salvo que se produzca un deterioro significativo del contexto externo o cambien las condiciones financieras internacionales.

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