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Es muy temprano para discutir candidaturas. Así reza el slogan oficialista en estos días, cuando se pregunta por los desembarcos del gabinete en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, cuando alguien insinúa alguna propuesta como para competir en el PJ bonaerense desde fuera del duhaldismo, el aparato de punteros se eriza y el comedido debe sufrir las consecuencias.
La próxima víctima de ese mecanismo será, casi seguramente, Aníbal Fernández, el ministro del Interior. Fernández tenía previsto lanzarse en busca del kit «senaduría 2005/ gobernación 2007» el próximo mes. Contaba, decían sus amigos, con el aval de Néstor Kirchner. Y debía ser cierto. Sin embargo, el Presidente se encontró con Eduardo Duhalde en Madrid y selló un pacto provisorio, pero efectivo para el corto plazo: Fernández postergaría su sueño, igual que no se hablaría más del otro desembarco de ese apellido en el distrito, encarnado en Cristina, la senadora y primera dama. «Cuando vuelva a Buenos Aires, voy a hablar con Aníbal para explicarle que no le conviene hacer lo que va a hacer, tan temprano», dijo el ex presidente a un amigo, mientras caminaba por el Paseo de la Castellana. Enternecedor el modo en que Duhalde cuida los intereses de quienes lo desafían. Se notará hoy.
En efecto, los fieles del caudillo de Lomas de Zamora se preparaban anoche para hacer una batucada-escrache en la puerta de la casa de Fernández, en Quilmes. La razón es que el hombre del ministro al frente de la comuna, el intendente y ex chofer de Fernández, Sergio Villordo, expulsó de la municipalidad a una cantidad de empleados que ahora, transformados en piqueteros, quieren explicaciones y subsidios. «¿Para qué vamos a ir a lo de Villordo si el que maneja todo es Aníbal?», preguntan, pícaros, estos desempleados con tonada duhaldista. Como es sabido, en Quilmes están radicados algunos custodios importantes de los intereses duhaldistas, empezando por Eduardo Camaño (quien está por terminar una obra impresionante por lo grande y, sobre todo, por lo desconocida, en un anexo de la Cámara de Diputados).
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